La Gloria de Dios

God said:

Reunámonos hoy como si fuera la primera vez. No tienes que esperar. Pasa. Toma asiento, por favor. Siéntate cerca de Mí. Realmente, no hay lejos ni cerca cuando se trata de Mí. Naturalmente, Existo más allá de la distancia. Existo más allá del tiempo y del espacio. En ese caso, ¿cómo pueden existir lo lejano y lo cercano? Sólo como conceptos, amado. Sólo como conceptos.

Los conceptos son muchos. Tú nadas en la Gloria de Dios, y también nadas en los conceptos. Pero, cuando seguimos esta corriente de razonamiento, no hay lugar para nadar, excepto en la Gloria de Dios. Éste es un concepto difícil de comprender. Pero, ¿por qué? ¿Por qué la cosa más sencilla y más natural del mundo parece tan difícil de comprender? ¿Cómo te puede resultar lejana la Realidad, o exagerada? Y aún así te digo que nos damos un Abrazo tan enorme, tan maravilloso, y Nuestro Abrazo es la Realidad constante de todos los días. No hay lugar en el que puedas estar que no sea aquí. Ni siquiera estás sentado frente a Mí, ni al lado Mío. Estás sentado en Mi corazón. En Mi corazón.

Una representación física tuya corre de un lado a otro, pero no puedes, ni siquiera por un milisegundo, partir del Reino de Mi Corazón. No hay forma de apartarte de Mí. Sólo puedes hacerlo en tu imaginación. No soy imaginario. Soy real. Estoy Siempre. Puedes imaginártelo de otro modo y, por supuesto, lo has hecho.

Te has imaginado la Solitud y la Soledad. Te has imaginado todo tipo de cosas. Sí, ya te he dicho todo esto antes, pero puede que ahora sí estés escuchando. Yo EXISTO. Yo SOY Dios. Eres parte de Mí, pero no eres parte de Mí al igual que para Mí es imposible estar separado de ti. No puedes alejarte de Mí, ni siquiera una vez, ni en un abrir y cerrar de ojos. ESTAMOS juntos.

No eres un pensamiento Mío rezagado. Yo pienso en ti, pero no tengo que pensar en ti, porque siempre estás en Mi Conciencia. Te conozco. Te conozco como si fueras una parte íntima de Mi corazón, pero es la Completitud de Mi corazón la que te conoce. No es que tú estés atrapado en Mi corazón, lo comprendes. Eres libre en Mi corazón. Eres el latido de Mi corazón. Eres Mí corazón. Podemos decir que lo compartimos, pero hacemos más que compartirlo. Es más preciso decir que comparto Mi corazón Conmigo mismo. Yo reconozco a Mí corazón por la Unicidad que es.

Podemos decir que eres parte de esa Unicidad, aunque, de hecho, eres la Mismísima Unicidad. No hay partida, amado. Le hablo a Mi corazón en este preciso momento. Estás en la Quietud Profunda de Mi corazón. No puedes deambular por él. Yo no puedo ir a ningún lugar. ¿Adónde puedo estar sino adonde ESTOY? ¿Y adónde puedes estar, Corazón Mío, excepto adonde Yo estoy por completo?

Podríamos decir que eres uno de Mis corazones. Verdaderamente, estás amarrado a Mi corazón, ¿pero cómo puedes estar amarrado? ¿A qué puedes estar amarrado cuando sólo hay Unicidad? ¿A qué se puede sujetar la Unicidad? Podemos decir que estás prendido a Mi corazón. Podemos decir que Salimos. Podemos decir que estamos comprometidos. Pero, cuando ya estemos casados, ¿cómo puede decirse que nos vamos a casar? ¿Con qué se puede casar la Unicidad?

Translated by: Cecilia R

 

Your generosity keeps giving by keeping the lights on