La Calidez de Tu Corazón
¡Qué cálido es un corazón de amor! Recibir la calidez del amor es como sentarse frente al hogar en una noche fría de invierno. Tú te calientas las manos. Las mejillas se te ponen rosadas. Así debe ser la vida. Cálida.
Todos recibirían la calidez de tu corazón. Entonces, amado, dalo. Da tu amor generosamente. Deja que todos vivan con la expectativa de recibir tu amor en el momento en que aparezcas.
Cuando entres en una habitación, deja que todos te vean como el alimentador de sus corazones.
Hay gente así. Conscientemente o no, hay personas que aman a todos y son generosas con su amor, no son tímidas al darlo ni lo son para llamar la atención hacia él. Todos los ojos se vuelven hacia esas personas. Lo hacen porque es sabido que esas personas saben cómo dar amor, y por ello lo hacen. Ya sea en palabras, en proezas o en sumo silencio, es amor lo que dan. Y aquellos que los ven entrar en una habitación en la que están saben que el anhelo de más amor de sus corazones debe ser acallado pronto. Y cuando la persona que realmente sabe cómo amar deja la habitación, su amor todavía está allí, cálido y vibrante. Ha sido transmitido.
Permítete ser como aquel que le da de beber al sediento y que llena los corazones que ansían ser alimentados.
Si debes representar un papel en la Tierra, entonces actúa como aquel que sabe cómo dar amor y lo da. Sé aquel que busca satisfacer las necesidades de los demás y no frustrarlas. Que se espere tu amor no es razón para que tú lo retengas. Es Mi Voluntad, amado, que tú ames, y eso significa llenar los corazones de los demás, y por lo tanto, el tuyo.
Sé un sembrador de amor. Sé el iniciador y el dador del amor. Sé como el sol que brilla para todos. El sol simplemente brilla, y brilla para todos. Todos estamos en el espectro del sol. El sol no pide nada más que brillar.
Sé como el sol. Que tu pedido sea, simplemente, hacer brillar el amor. Mira lo bien que puedes sustituirme. Ponte en Mi lugar. Lo harás, ¿pero cuándo? ¿Qué estás esperando, amado? Hoy es el día de comenzar. No hay mejor día que el día de hoy. Está a tu alcance.
Piensa en un mundo en el que das tu amor generosamente, y los corazones de todos están a gusto, sabiendo que tu amor está por aparecerse. Amado, se te abrirán los mares. Todo el mundo te dará la bienvenida. Bajarás por un rayo de sol y harás brillar la luz de Mi amor sobre todos.
¿Qué otra cosa te gustaría proyectar sobre el mundo sino Mi amor? El mundo ha tenido más que suficiente de todo, excepto del amor que ansía. El mundo espera y espera más amor. Lo han dejado en el rincón. Todo el mundo te espera. Espera que llegues y reveles tu amor.
Puede que tú no hayas visto tu amor. Puede que tu amor se haya estado ocultando incluso de ti. Puede que tú tengas que abrir los ojos antes de que los demás puedan abrir los suyos.
¿No sería encantador que el amor fuera algo dado? ¿No sería espectacular que todos pudieran esperar el día de hoy que el amor les llegue? Que llegue casi sin haberlo pedido. Que llegue de todos lados una y otra vez. ¿Y si todos pudieran esperar con ansias las pilas de amor que llegan desde todas las direcciones? ¿Y si todos pudieran sacar el amor de sus corazones y pudieran distribuirlo libremente?
¿Y si tú pudieras hacerlo?
Translated by: Cecilia RPermanent link to this Heavenletter: https://heavenletters.org/la-calidez-de-tu-corazon.html - Thank you for including this when publishing this Heavenletter elsewhere.
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