En Medio de los Milagros
¿Abandonarías, por favor, la idea de que la vida es difícil? Incluso si el pasado te ha resultado difícil, el día de hoy no tiene que serlo. ¿Tienes la idea de que la vida es una carga que debes llevar? Si esa es tu costumbre, entonces comienza a pensar que la vida es fácil y milagrosa.
Sé que no discutirás acerca de que la vida es un milagro. Por el amor del Cielo, ¡todo es un milagro! Que los bebés nazcan es un milagro. Piénsalo. Una vida nueva comienza. Piensa en cómo crece un cachorro. Piénsalo. Le crece un poquito la cola, le crece un poquito el hocico. Piensa en la flor que crece de una semilla de esa variedad tan hermosa. Piensa en ti. Piensa en el milagro de ti.
Piensa en el milagro que es que tú avances por la vida y que a veces arrastres los pies. ¿No es un milagro que en medio de los milagros a veces avances tan miserablemente en una vida llena de milagros? ¿No es asombroso? ¡Qué mundo he creado donde las flores florecen y aun así el descontento puede apoderarse de ti!
Comienza a estar a favor de otras ideas. Favorece la exquisitez de la vida. Cuenta las maneras. Sal del descontento. Sal del miedo y de todas las ramificaciones de miedo. Aparta de una patada al ego.
Sólo puede ser el ego quien te hace sentir especial en el descontento. El ego dejaría que te sientas herido. El ego te prohibiría protestar y luchar. El ego te haría entrenar con la vida.
Yo te digo que disfrutes la vida. Dale una oportunidad. Si sientes que la vida te ha hecho pasar desapercibido, entonces levántate y elévate hacia lo alto en la vida. Dale a la vida una de tus mejores sonrisas.
La vida no te hace sufrir. El ego sí. Sí, ese ego con la carita roja se la pasa derribándote. El ego te susurra al oído: “La vida no te puede hacer eso. La vida no se va a salir con la suya tratándote de esa manera”. Y baila alegremente mientras te anima a discutir con la vida.
Amado, discute con el ego. El ego trabaja en contra tuyo. La vida está a favor tuyo, mientras que el ego alimenta tu mente con pensamientos contraproducentes. El ego te dice que necesitas reforzarte. Mientras tanto, te derriba con sus susurros insidiosos, diciéndote cuán mal te trata la vida. El ego es pernicioso.
La vida no te pediría que estés deprimido. La vida te pediría que te lleves bien con ella. La vida no te quiere en un mar de lágrimas. A la vida le gustaría que nades el Canal de la Mancha y que llegues hasta la otra orilla. La vida te sube la moral. Incluso cuando pareciera que te derriba, la vida te está levantando, llevándote en la corriente de lo manifiesto.
Al ego le gusta cuando te desesperas. Al ego le gusta mantenerte bajo con el pie, del mismo modo en que tú aplastarías una colilla de cigarrillo con el pie en la vereda. Si lo dejan, el ego te mantendrá bien en lo bajo. Mientras tanto, te sonreirá y te guiñará el ojo. El ego te deja llorando mientras se va riéndose.
La vida es mucho mejor amiga que el ego. El ego no es para nada un amigo. El ego es como un vendedor de drogas. Se te acerca furtivamente y te ofrece una promesa falsa y te cobra bastante por ella. Y luego hace que sigas volviendo a él para tener más aumentos repentinos y temporarios de ego. Te tiene enganchado y luego te deja angustiado y bastardo.
La vida puede hacer maravillas. El ego sólo te puede mentir. El ego te dirá que mires horrorizado a la vida mientras ella te roba el mismísimo amor propio. El ego te empuja hacia la alcantarilla, culpando todo el tiempo a la vida. El ego, amado, es un héroe falso. La vida es tu amiga real. Mantente fiel a la vida. Ya tuviste suficiente con el ego.
Translated by: Cecilia RPermanent link to this Heavenletter: https://heavenletters.org/en-medio-de-los-milagros.html - Thank you for including this when publishing this Heavenletter elsewhere.
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