En el Universo
Existe la expresión “Recoge los pedacitos de la vida”. Amado, no hay pedacitos. Es solo que pones el centro de tu atención en las partes. No hay pedacitos que recoger. La vida es un todo. La vida no está fracturada. Está hecha en una pieza conectada con sí misma. No hay hebra de la vida que no esté conectada. No hay nadie con quién no estés conectado. No existe evento que no sea tuyo. No hay nada que escape a ti.
Cuando hay fuego en el hogar, sin importar en qué rincón de la sala te halles, la esencia de la madera que arde llega hasta ti. Cuando hay un ramillete de flores frescas en la sala, incluso cuando puede que no las hayas notado, la esencia de las flores llegas hasta ti. Y si no notas las flores de ningún modo, sin embargo, ellas están en la sala contigo. Si las descubres o no mirando de reojo, eres tú quien experimenta la sala con las flores.
No hay una hebra de la vida con la que no estés conectado. A tontas y a locas, por cualquier nudo que esté atado o desatado, sin importar cuántos intentos haya de cortar los lazos y el pensamiento, la vida es una sola pieza. Puede parecerte que la vida es un sube y baja, pero el extremo que esta arriba está conectado al extremo que está abajo. Son inseparables. Ambos extremos son una sola pieza.
No eres un piñón en la rueda de la vida, ni estás ausente. Eres un jugador, quieras jugar o no. Eres un jugador importante. El mundo depende de ti.
Puedes sentir que tu voto no tiene importancia, pero es extremadamente importante. Tu voto tiene peso. Cambias por completo la situación de la vida. Le haces una diferencia al mundo de una manera u otra.
Si la vida es una soga de la cual tirar, lo que importa es que tires. Si la vida es un bote a remo, lo que importa es que remes. Si la vida es una bicicleta, la pedaleas. Si la vida es un festín que va a ser comido, lo que importa es que comas. Incluso cuando aparentemente te paras sin hacer nada, afectas a la vida. No puedes escapar de ello, amado. También podrías aceptar la verdad. Eres un factor importante. Realmente, no puedes quedarte en las líneas de banda. Sin importar nada, tú estás en el centro de la vida, y llevas la batuta.
No hay pensamiento o movimiento tuyo que el Universo se pierda. Atrapa cada capricho tuyo. No permitas que esto sea una carga para ti. Deja que sea espectacular. Tú, con o sin palabras, tienes voz en el funcionamiento del Universo. Eres de suma importancia. El Universo no pierde truco alguno.
La vida no es una mula porfiada, amado. La vida se parece más a un cachorro que te persigue. ¡Qué inocente que es la vida en la Tierra! Es fácil de complacer. Va hacia aquí o hacia allá de acuerdo a la dirección hacia la cual te inclines.
Imagina, si al menos por un único día, que toda la gente saliera del pasado y mirara al sol del amor, ¿qué maravillas traería ese día? Incluso si hubiera amor sin distracción por al menos una hora, ¿qué traería esa hora? Incluso por un minuto, ¿el mundo no se erizaría? Todo lo que no fuera amor caería de los bolsillos del mundo. Se conocería al amor. Solo aquello que es real sería conocido. Y tú sabrías quién eres y conocerías tu lugar en el Universo.
Translated by: Cecilia RPermanent link to this Heavenletter: https://heavenletters.org/en-el-universo.html - Thank you for including this when publishing this Heavenletter elsewhere.
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