¿Y Si No Tienes Que Tener Miedo?
Cuando tu vida se vuelve difícil, y se lo atribuyes a eventos externos como los tornados o la muerte de los amados que te dejan atrás, o sea lo que fuere que ha ocurrido, es como si tu corazón fuera partido en dos, y tú te atemorizas. Y, al daño, le agregas esos presentimientos como que El cielo está cayendo, y que está cayendo sobre ti.
Amado, los eventos son eventos. Sea lo que fuere que ha ocurrido, ha ocurrido. El miedo es lo que te asalta ahora. Lo que ha ocurrido es bastante duro para ti. Ahora, ten suficiente lástima, y no juntes tu dolor con pensamientos de miedo. Ponle un fin a todo ese pensamiento torturador acerca de qué otra angustia podrías tener. O, si debes jugar el juego de Y si…, empieza con: “¿Y si no tengo que tener miedo? ¿Y si todo está cuidado? ¿Y si me preocupo por nada?”
Si sobrevivieras a un volcán, alégrate de que sobreviviste. El peligro pasó. La fatalidad no te superó. Y ahora, ¿por qué postrarte en tus pensamientos, temiendo algo peor? Todo lo que queda es la limpieza, amado. Primero, limpia tu pensamiento. Ahora es el momento de abandonar todo aquello con lo que te has torturado. Sigue con tu vida. No dejes que el pánico se estampe en tu corazón.
Sobreviviste, amado, y ahora sobrevive a la angustia que te da el miedo. La angustia es una donación del miedo hacia ti. No necesitas aceptar todas las donaciones.
Tú sientes los estragos del miedo físicamente. Ven, no te hagas eso a ti mismo. Deja que tu corazón lata como debe y no con punzadas que hieren tu corazón. No tiene más sentido el “Ay de Mi”, amado.
Cambia el “Ay de Mi” por el “Mírame, afortunado yo, mira como lo superé con éxito. ¡Soy una maravilla! Soy un Ser maravilloso que sobrevivió al desastre. El desastre está detrás mío ahora. Estoy vivo. Estoy aquí. Soy deslumbrante.” Continua diciendo:
“No necesito armadura. Tengo la protección de los ángeles. Los ángeles están firmes, parados alrededor mío. Ellos me envuelven en sus alas. ¿A qué debo tenerle miedo? Esa es una pérdida de tiempo, de todos modos.
“Ya no cobijo miedo ni pánico. Cobijo un sentimiento de maravilla. Y ahora le doy seguridad a los otros que pueden no saber que nuestra seguridad está asegurada, y que todos estamos sanos y salvos. Estamos a salvo en las alas de los ángeles y bajo el escudo del amor de Dios que él despliega sobre nosotros abundantemente.”
“¿Por qué creí incluso en la pérdida cuando Dios me provee con alegría?”
“Si mi vida, tal como la percibí, fuera quitada de mí, ya no me quejaría, porque el miedo y la queja van de la mano. He abandonado el miedo, y he abandonado la queja. Ya no agacho la cabeza ante ellos. Levanto mis ojos y veo la gracia de Dios, un bálsamo para mis ojos, un bálsamo para mi corazón, un bálsamo para el mundo.”
“¿Cómo es posible que yo le haya permitido alguna vez a mi coraje quedarse atrás? ¿Cómo pude sacrificar el coraje y poner al miedo en su lugar? Sé que no debo sacrificar, porque Dios me lo dijo. Me dijo que no me debo sacrificar. En su lugar, me envalentona para que crezca. Más que sacrificarme, yo sostengo la ley del amor, y no vacilo, estoy aquí en la Tierra para ser sorprendido por las maravillas que Dios ha creado y nos ha dado a todos nosotros. Y por lo tanto, estoy Asombrado.”
Translated by: Cecilia RPermanent link to this Heavenletter: https://heavenletters.org/y-si-no-tienes-que-tener-miedo.html - Thank you for including this when publishing this Heavenletter elsewhere.
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