Heavenletter # 3010 - UN PALACIO DE CONCIENCIA - Febrero 20, 2009
Dios dijo:
Cada día para ustedes es un día auspicioso, amados, y en especial hoy.
La Tierra misma se abre como una flor, como una flor brillante y absoluta. Todos se quedarán sin palabras ante la belleza de la vida en la Tierra conforme se revela en resplandeciente color. La Tierra ha salido de su escondite, por así decirlo. Hasta este momento, la Tierra ha tenido su brazo sobre sus ojos y también los ha engañado a ustedes.
El mundo se ocultó y ustedes aceptaron el engaño.
Quizá ustedes vieron detalles, pero no la imagen completa.
Quizá se vieron a ustedes mismos en un pequeño rincón o vieron tiras cómicas de personajes de caricatura y ustedes creyeron ver su propio reflejo. Si en realidad vieran en un espejo, si pudieran realmente ver, podrían ver belleza en abundancia más allá de lo que nunca antes habían visto, más allá de cualquier cosa que pudieran haberse imaginado o de lo que hubieran leído en un libro de fantasía.
Lo que ustedes no pudieron ver estaba justo aquí todo el tiempo, oculto al aire libre, sólo que ustedes no lo vieron. Quizá no sabían que podían hacerlo o si lo sabían, difícilmente se atrevieron por temor a que fuera desconcertante ver lo que no habían visto antes.
¿Conocen esos cuadros en los que tienen que encontrar imágenes? Las imágenes están justo ahí – un árbol, un escritorio, un guante – y ustedes no los ven. Ahora ustedes buscan y buscan y uno de ellos salta a su vista, y otro y otro y en un chasquido de sus dedos, ustedes ven lo que todo el tiempo estaba ahí, sólo que no podían distinguirlo. ¿Qué les impidió ver el árbol, el escritorio y el guante? ¿Qué les impide ver el mundo como Yo y como ustedes son capaces de hacerlo?
Su destino les espera.
Pronto, algún día, hasta hoy quizá, todo el dorado y la belleza de la Tierra y del Universo entero saltará de repente a su vista. ¿Por qué no lo vieron antes? ¿Cómo no pudieron verlo antes?
Ahora toda la belleza se engalanará, los colores se abrillantarán, la magnificencia será más grande y ustedes verán como Yo veo y comenzarán a ver que todo es un luminoso reflejo de ustedes mismos.
Ustedes verán el dorado de su corazón y también el dorado de los demás corazones. Ya no verán imperfecciones, estas serán invisibles en la belleza contrastante. Antes ustedes veían detalles, ahora ven Plenitud. Ustedes no pueden ver ambas al mismo tiempo, no pueden ser estrechos ni amplios de visión al mismo tiempo. Ustedes tienen que renunciar a las imperfecciones o a la Plenitud. ¿Cuál eligen? Elijan la Plenitud, Mis amados.
Cuando llegue este momento, no tendrán opción en realidad. Una vez que se vive en un Palacio, ¿quién optaría por volver al trailer? Ni siquiera se les ocurriría la idea, pues ustedes habrán entrado al perfecto palacio dorado y estarán bastante cómodos y sepan que es aquí, al fin aquí, donde ustedes pertenecen y siempre han pertenecido. Este, por supuesto, es un palacio de conciencia del cual hablo.
Una vez tuvieron un ojo de agua en el cual nadar y ahora tienen el Océano azul. ¿Quién quisiera volver al ojo de agua?
Una vez inmersos en el Océano del Amor de Dios, ¿quién podría pensar en volver, incluso por algunas pertenencias?
Cuando ustedes Me pertenecen en un Mar de Belleza, ¿a qué recuerdo del pasado volverían, incluso si pudieran recordarlo? ¿Quién miraría atrás por un momento para ser convertido en sal cuando podría sentarse conmigo en el estrado?

