Heavenletter # 2937 - LA CANCION QUE TOCAS
Dios dijo:
Ustedes han creído en contratos eternos. Hay algo en ello. Ustedes se hicieron promesas, sin embargo helo aquí…no tienen por qué cumplir estos contratos.
Es como esto: ustedes tocan una canción en la rocola. ¿Qué? ¿Sucede algo cuando deciden tocar una canción diferente? Ustedes tienen el libre albedrío para tocar cualquier canción que deseen. Consideren a la vida como la canción que tocan.
Hagan la música que deseen hacer.
Quizá hayan pensado que hicieron un contrato conmigo. Todos los contratos que han hecho son con ustedes mismos. Si desean hacer un nuevo contrato, adelante.
Ustedes creyeron que los contratos con el Universo son indelebles. Sólo la Verdad es indeleble. El mundo relativo está conformado de hecho y ficción. Lo hecho no es la Verdad. Es un hecho que lo hecho no es la Verdad. Cuando algo es verdadero por sólo un momento, no puede contarse exactamente como verdad. La Verdad no continúa cambiando. La Verdad no crece de la misma forma que creció la nariz de Pinocho. Sin embargo, su camino a la Verdad puede cambiar. Los viejos contratos, si existen, tienen que cambiarse y si no existen, ustedes pueden elegir cualquier manzana del árbol que deseen.
Si por casualidad ustedes hicieron un contrato para sufrir de cierta manera, consideren como si hubieran cumplido con él. El que se haya escrito alguna vez no es razón para que este continúe. Además, existen jinetes con cada contrato. Los contratos del mundo no perduran por siempre, ¿por qué deberían hacerlo?
No hablamos tanto sobre cambiar su mente. Hablamos sobre cambiar su vida. De cualquier forma, Yo continúo diciéndoles que cambien sus pensamientos y ¿qué es eso sino cambiar su mente? De hecho, Yo los exalto para vaciar sus mentes. ¡Mi palabra, su mente se ha atascado! Es tiempo para un cambio, por supuesto.
Si ustedes están atados por los límites, desátense. ¿Qué esperan? ¿Son o no responsables por la forma en que viven la vida y la forma en que ven a la vida y la forma en que encuentran la vida?
Ustedes pueden cambiar la música en la rocola, pueden cambiar su profesión, pueden cambiarse de una casa a otra, pueden mudarse de un país a otro. ¿Quién dice que ustedes deben vivir en la misma casa por el resto de su vida? ¿Qué clase de tontos son ustedes si dicen que todo debe permanecer de la misma forma porque ustedes, somnolientos, hicieron cierto tipo de contrato, lo escribieron y lo firmaron? ¿De todas formas, cómo saben que lo hicieron? ¿En dónde está? Muéstrenmelo.
Si les ayuda en algo, Yo los absuelvo de todo contrato. Los estoy rompiendo en este momento.
Si hicieron un contrato para sufrir, el contrato es nulo y sin efecto. Si hicieron un contrato para luchar, ustedes han sido absueltos de ello. ¿Captan la idea, Amados, si Yo les dí el libre albedrío y así lo hice, entonces qué es lo que los retiene?
Si ustedes han sido un albañil, quizá ahora quieran ser un arquitecto.
Si el mundo los ha entristecido, ¿quien dice que no ustedes no pueden alegrarse?
¿Quién dice que no pueden dejar una carga si la han estado llevando a cuestas? De hecho, Yo insisto. Yo les digo en términos inequívocos: Si no les gusta lo que están cargando, déjenlo. No están obligados a agobiarse. Se les ha liberado.
No se aferren al pasado. Salgan de él. Sálganse de ataduras auto-impuestas. Ya no más ataduras. No a las ataduras, sí a la Libertad.

