Heavenletter # 2932 - EL JUEGO DE LA CONCIENCIA
Dios dijo:
Todo es conciencia, amados. La conciencia lo es todo. Ustedes sólo ven a través de la mirilla por la cual miran. No pueden ver más allá de la ventana por la cual miran. En este momento estamos ampliando su visión al darles a ustedes un mayor espacio por el cual mirar. Dibujen en su mente una ventana circular desde la cual ustedes miran. Continúen haciendo más y más grande ese círculo hasta que el fin del círculo ya no quepa en la hoja. Continúen extendiendo ese círculo en su mente hasta que vaya más allá de su habitación. Hagan su círculo lo suficientemente grande para que éste sobrepase la circunferencia del globo terráqueo. Llévenlo más allá de las galaxias. Llévenlo hasta que no haya lugar en absoluto para dibujar un círculo. El círculo de su conciencia ahora abarca todo lo que es. Este alcanza la nada, alcanza Todo-Conocimiento.
La verdad es que en este momento su conciencia sobrepasa al mundo manifiesto entero. La verdad es que en este momento ustedes tienen plena conciencia. Nadie tiene más que ustedes, pero ah, los tamaños de las ventanas a través de las cuales miran Mis hijos, hacen toda la diferencia del mundo…en el mundo pero no en la Realidad. Lo que ustedes son es ilimitado. Lo que ustedes ponen a su disposición en este momento es limitado y así ustedes, en medio de ningún límite en absoluto, ven límites y actúan sobre lo que ven. ¡Qué paradoja! Ustedes sólo ven parte del elefante de la conciencia. Así son las cosas en el mundo relativo.
Está bien, no se aflijan. Así es como se juega el juego. En lugar de lanzar los dados, ustedes lanzan conciencia. Ese es el juego que ustedes juegan. Es una especie de pares/impares. Es una especie de piedra/papel/tijeras. Este es el póker que ustedes juegan en el mundo. Ustedes juegan una mano de conciencia. Es el juego de la conciencia, amados, no entrecierren sus ojos. Mantengan sus ojos bien abiertos, también sus oídos. No jueguen al ciego ni al sordo y tampoco al mudo, desde luego. Quédense mudos de asombro, pero eso es totalmente diferente.
Si se les ha mantenido en una minúscula habitación hasta ahora, ¿no quedarían mudos de asombro al encontrarse en medio de una pradera?
Siempre es así. Se les pone en una situación en la que se tiene que ampliar su percepción. Por supuesto, su percepción de la conciencia se amplía con o sin su atención. La ampliación de la conciencia no es una carrera que ustedes corran, sino el juego que ustedes juegan. ¡No hay prisa, no hay prisa! Jueguen lo mejor que puedan y déjenme el resto a Mí.
Ustedes pueden jugar solitario, pueden jugar gin con una banda de jugadores. Pueden alternar, de hecho ustedes lo hacen. Ustedes alternan entre la ignorancia y el conocimiento y todos los grados intermedios. Ustedes alternan entre el amor y el perderse del amor. Sin embargo, con cada balanceo de la vida, con cada mano en la vida, ustedes se balancean más hasta sobrepasar todos los límites. Ustedes se vuelven ilimitados, que es lo que siempre han sido. Ustedes no lo sabían porque ese es el juego en el cual jugaban. Ustedes entraron en este juego, eligieron la puerta por la cual entrar, eligieron las ventanas sobre las cornisas y sin embargo, a pesar de cómo juegan, su conciencia conciente se amplía, su conocimiento se amplía. Eso es todo lo que se puede ampliar. Su misma conciencia no puede ampliarse, ni siquiera una pulgada. Sólo las ventanas pueden abrirse. Las ventanas se abren y ustedes lo hacen.
En ocasiones ustedes abren bien las ventanas. En ocasiones ustedes sólo las abren un poco. En ocasiones ustedes las abren bien y luego las cierran rápido para no mirar afuera. Ustedes temen al abismo cuando no necesitan temer en absoluto.

