Heavenletter # 2924 - COMO SER LA LUZ DEL MUNDO
Dios dijo:
¿En realidad creen que pueden llevar al mundo sobre sus hombros? Si, es cierto que ustedes son responsables de todos y de todo pero, amados, piensen por un minuto. Si ustedes son responsables de todos y de todo, ¿acaso no son responsables de ustedes mismos? El que sean responsables del mundo no significa que lleven todos los problemas del mundo sobre su espalda. La responsabilidad del mundo no significa que ustedes se sacrifiquen. No significa que tengan que renunciar a la felicidad. Significa que también ustedes renuncien al sufrimiento.
Si ustedes se han dicho que no pueden ser felices hasta que todos en el mundo lo sean, entonces se han vuelto una carga sobre el mundo.
Ustedes no esperan comer hasta que todo el mundo sea alimentado, o no estarían vivos en forma humana para servir al mundo. Ustedes se volverían el hambre de la cual quieren liberar al mundo.
¿Qué tan diferente es entonces el campo llamado felicidad? Cuando ustedes reniegan de su propia felicidad, ¿qué tanta felicidad prestan al mundo? Qué los hace pensar que están haciendo algo bueno al llevar sobre sus hombros todo el sufrimiento del mundo? Esta no es ni una ni otra opción que ustedes tienen. Su elección no está entre ser Atlas que lleva al mundo sobre sus hombros o ser un holgazán que sacude al mundo de sus hombros y dice: “No me importa el mundo.”
Amados, tienen que hacer la paz con ustedes mismos o no ofrecerán paz a los demás. No les digo que sean egoístas. Les digo que no sean un mártir, porque ¿a quién ayudarán entonces?
Los Grandes cuidan al mundo. Desearían terminar con el sufrimiento del mundo. Sin embargo, ellos no se hicieron miserables. No andaban por ahí sintiéndose culpables. ¿Qué clase de modelo hubieran sido entonces? Sirvieron a lo que estaba ante ellos. No sirvieron al mundo cortando su propia piel. Ellos no sirvieron al mundo con un sentido de fracaso abrumador. ¿Cómo liberarían sus manos para ayudar al mundo con sus brazos ocupados llevando las cargas del mundo? Ellos tuvieron que depositar las cargas para que sus manos y su corazón estuvieran libres para servir al mundo. Su corazón debe tener la libertad de servir.
Si ustedes cargan con la culpa del mundo, ¿a quién sirven? Si ustedes cargan con culpa, ustedes se están acusando. Cuando cargan con culpa, ustedes sirven al ego, pues el ego les ha dicho que se supone que ustedes sean el Salvador. El ego les dice que tienen que servir sopa a todo el mundo y que ustedes han fracasado, a menos que lo hagan. El ego no siempre es un refuerzo. El ego los golpea en la cabeza. El ego los hace pasar desapercibidos.
Los Grandes sirvieron al mundo y sin embargo, sirvieron a un Maestro Superior y ese soy Yo. Ellos se alegraron al servirme. Ellos buscaban la felicidad. Ellos no acribillaban sus corazones con sufrimiento. Ellos no golpeaban sus pechos. Ellos se daban un respiro.
Ellos no renunciaban al mundo…renunciaban al sufrimiento. Si tenían que aliviar al mundo del sufrimiento, tenían que aliviarse del sufrimiento. Ellos no llevaban el peso del mundo…en su lugar llevaban luz.
Ellos servían a aquellos a quienes podían servir. Ellos contaban a aquellos que alimentaban y se alegraban. Ellos no contaban a todos los hambrientos que no podían alimentar.
Amados, de alguna manera ustedes deben dejar ir al sufrimiento de su propio corazón. No toda su expedición se trata de ustedes, sin embargo, es algo sobre ustedes. Bendigan y amen al mundo y bendíganse y ámense lo suficiente para dejar ir la opresión de culpa de una vez por todas.

