Escucha a las Flores

God said:

Del mismo modo en que no existe el tiempo, no existen ni lo lento ni lo veloz. Así también puedes saber que tu crecimiento es maravilloso. Realmente, no hay mediciones. Cuando no estás satisfecho contigo, estás midiendo lo Inconmensurable.

¿Un árbol crece lentamente y una flor rápidamente? No lo hacen por determinación propia. ¿Acaso no están creciendo como deben hacerlo, y por lo tanto, del modo correcto? ¿Qué árbol o flor es impaciente consigo mismo? ¿Cuál no resulta favorecido?

Te ocupa la mente tener esos pensamientos.

El follaje es feliz tal como es. No llora en invierno. Deleita todo el año, feliz con solo existir. Los seres que crecen ni siquiera piensan en términos de frío o calor. Para los seres que crecen, lo que es, es, y no requiere de mayor clasificación.

Los seres que crecen no hacen preguntas. Ni siquiera es que aceptan, porque aceptar sería asumir la habilidad de rechazar. ¿Qué rechazarían las petunias del macetero de tu ventana?

Podríamos decir que las flores están satisfechas tal como son, ¿pero cómo existe la satisfacción cuando la insatisfacción no existe?

Sea donde fuere que crecen las flores, sea cómo fuere que lucen, sea como fuere que las miren, ellas son felices. No juzgan. No codician. Más bien, se ponen coloradas y dicen:

“Dios, gracias. Gracias por el hermoso sol, y gracias por la hermosa lluvia. Gracias por todo lo que existe. Yo bebo de tu mano. Estoy imbuida en Ti. Se que he emanado de tu corazón. Aún cuando mis hojas y flores caen, todavía provengo de Tu corazón. Me creaste, y me hiciste hermosa. Giro hacia este lado y hacia el otro para que todos puedan ver la belleza de la cual me has hecho, aunque siempre te miro de frente. Nunca te doy la espalda. Tu luz brilla sobre mí. Tu belleza brilla sobre mí, y por lo tanto reflejo la belleza de Aquel que me ha creado. Vivo en Tu luz, y Tu luz es lo que veo. No hay nada más que pueda ver. No hay otro lugar en el que pueda estar que no sea en Ti. Y no hay nada más que pueda revelar sino Tu belleza.”

Escucha a las flores, amado.

Yo he ensalzado a todos los seres que crecen, y tú, amado, eres un ser que crece. Tu velocidad es la correcta. Ahora permite que tu paso sea firme. Estás creciendo bien. Estás creciendo de la manera correcta. Estás creciendo hacia Mí. Nunca hiciste nada más. Y ahora sé consciente de la luz que haces brillar, y que haces brillar por Mí.

¿Quién más quieres que te vea realmente? Sí, las muchedumbres, ¿pero qué importan las muchedumbres cuando Yo estoy firme y contento dentro de ti? Sea lo que fuere que percibes que el mundo piensa de ti, tienes Mi adulación. Me tienes en tu bolsillo. Tienes Mi amor en tu monedero. Me tienes. Soy tu columna vertebral. Nada más lo es. Nadie más lo es.

¿A qué le tendrías miedo cuando Me tuvieras mucho más que cerca? ¿De qué dudarías cuando me tuvieses dentro de ti? ¿Qué te haría titubear cuando yo te encuentro impecable?

Si no puedes creer 100% en Mí o en Mi amor, entonces cree un 10% en Mí. Cree en Mí un 1%. Y si no puedes creer para nada en Mí, no importa, porque Yo sí creo en ti. Creo en ti lo suficiente para ambos, pues conozco Nuestra Unicidad. La conozco tan bien como conozco el dorso de Mi mano. Sé lo que veo cuando te veo. Veo Mi luz. Está ahí para que todos la vean. Tú puedes ver primero, y luego todo lo demás vuelve a su lugar. Eres más que el espejo de Mi luz. Los espejos pueden romperse, pero Mi luz no. Mi luz no puede, y por lo tanto, tú tampoco puedes. Nunca podrás quebrarte ni ser irreconocible. Solo en tu percepción puedes, y ahora tu percepción está cambiando directamente delante de tus ojos.

Translated by: Cecilia R

 

Your generosity keeps giving by keeping the lights on