Entonces Vuelas por los Aires
¿Cómo es que tu individualidad se transforma en ti? ¿Cómo es que tienes los talentos que tienes? ¿Cómo es que estás influenciado por los impulsos dentro de ti? ¿Cómo es que una persona se vuelve lo que se dice exitosa, y a otra no le va bien de acuerdo a los parámetros del mundo? ¿Cómo es posible que a alguien que tenga una procedencia favorable no le vaya bien, y que a alguien con procedencia desfavorable con pocas posibilidades le vaya extremadamente bien?
¿Cuánto es destino?, te preguntas, ¿y cuánto es karma?
Amado, eso es algo imposible de medir. No puedes entender lo que no puedes entender.
Ciertamente, una cosa influye sobre la otra, pero no hay una causa. Hay vida. Hay igualdad. Y, a la vez, como has oído, no hay accidentes. Entonces te preguntas: ¿Cómo pueden existir el libre albedrío y el destino a la vez?
¿Qué hace que una persona se convierta en artista al punto de que deba pintar o esculpir? ¿Qué hace que otro tenga un pasatiempo? Todas estas cosas no pueden ser explicadas por la mente. Tu mente no puede seguir este hilo de pensamientos.
Ciertamente, hay ciertas cosas que deben suceder, y otras que no. Y, por supuesto, se supone que tú existas, o no existirías. Y tú eliges, y eres elegido, y tampoco sabes que has elegido ni que fuiste elegido. Eres el descubridor de las opciones mientras avanzas, a veces de elecciones que has hecho hace tanto tiempo que ya las habías olvidado.
Las conexiones siguen siendo un misterio en la vida, aunque son parte de un plan desde una perspectiva tan amplia que no puedes comprenderla. Este plan es distinto de los planes que tú conoces.
Sin embargo, diré algunas cosas.
Te he dicho que no existe el karma tal como el mundo lo entiende. La bondad y la misericordia sigue a aquellos que dan, y la bondad y la misericordia también siguen a aquellos que no dan. El bien es dado a todo el mundo. Podemos decir sinceramente que la recompensa está en lo que haces y no en lo que viene después. No necesitas de recompensas para tu bondad. Podemos decir que la hazaña en sí es tu recompensa. Lo que tú llamas tiempos difíciles no son castigos, ni tampoco es necesario que los consideres como tales. No soy el Padre que castiga ni el Dios que adjudica una recompensa de acuerdo a los cánones del mundo. Ciertamente, tengo un propósito superior más allá de los premios y castigos. No juzgo, entonces ¿en qué podría basarme para impartir premios o castigos? ¿Qué tipo de Dios sería si te castigara por un error? ¿Qué tipo de Dios sería si te premiara por una buena hazaña que tú debías realizar y de la cuál ya obtuviste el mérito de la alegría?
Y aún así eres recompensado.
Amado, cuando te digo que vayas más allá del pasado y de las ofensas del pasado, ¿qué tipo de Dios sería si no siguiera Mi propio consejo?
La memoria tiene un aspecto más importante que el normalmente le asignas. Hay memoria en cada célula de tu cuerpo. Normalmente no tienes un reconocimiento consciente de está memoria enorme. Puedes llamarla ADN. Tu ADN tiene un rol que cumplir, pero está abierto al cambio. De alguna manera es como si tuviera una memoria completa, pero que has olvidado. Y de cuando en cuando una luz se enciende y tienes una chispa de memoria. No estoy hablando de déjà vu, entiendes. Estoy hablando del reconocimiento instantáneo de la alegría. Es como si tu corazón dijera “¡Me acuerdo de esto! Me divierto mucho con esto.” Entonces vuelas por los aires, o tocas el piano.
Translated by: Cecilia RPermanent link to this Heavenletter: https://heavenletters.org/es-so-you-fly-through-the-air.html - Thank you for including this when publishing this Heavenletter elsewhere.
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