Y el Mundo Gira
Es así. Una vez escribiste una obra, y no llegaste a terminar el ensayo. Te olvidaste de la obra. Te olvidaste de todo lo que tenía que ver con la obra, aunque una parte de ti tiene un leve recuerdo y la quiere continuar. Quieres ver esta obra con tus propios ojos. No es exactamente que terminaste donde la dejaste, pero es algo así.
Una vez escribiste el guión, y ahora puedes seguirlo si quieres. Una vez escribiste el guión, y ahora puedes reescribirlo si quieres. Tienes la oportunidad. La vida que estás viviendo es la vida que eliges. Te podría parecer que eliges al azar, pero tú determinas las elecciones que haces. Puede ser una incógnita, pero tú elegiste que sea una incógnita. Elegiste y sigues eligiendo.
Incluso mientras menciono la idea de memoria, te digo que no hay pasado que recordar. Toda la acción de la vida es en este preciso momento. No hay nada más que el ahora. La eternidad, por supuesto, pero está en un plano diferente, incluso si vives en ella en este momento.
En cierto modo, eres como un soldado que no sabe que la Guerra se terminó. O eres un cantante que no sabe que los músicos se fueron a sus casas. Eres como un descubridor de tierras que no sabe que no quedan tierras por descubrir, y aún así tú te abres paso.
Todavía estás en el escenario cuando toda la escenografía fue guardada. Sigues un camino cuando no hay camino a seguir. Nadas en el lugar. Estás salpicando y corriendo de un lado al otro, pero no llegas a ningún lado. Vives en una fantasía que se llama mundo. Otros comparten esta fantasía. Tú vives en el mismo sueño, aunque cada uno tiene una versión distinta del sueño, y cada uno tiene un rol diferente. Tú elegiste un rol y este te ha sido asignado. Esto sucedió tan rápido, tan espontáneamente que no puedes comprenderlo. Es como si hubieras aparecido en el medio de la historia, y no puedes imaginarte el contexto.
Haces muchas preguntas cuyas respuestas no puedes escuchar. No tienes la vista. No puedes comprender. Casi alcanzas a entender el sentido de la vida, y el sentido de tu vida y de todas las complejidades, pero no puedes aferrarte de lo que casi alcanzas. El carretel gira muy rápido como para que le sigas el ritmo, o muy despacio como para que permanezcas con él. Y aún así progresas, y el mundo gira de acuerdo a tus inclinaciones.
Y todo el tiempo estás en una Gran Obra. Crees que Yo soy el Director. Sí, Yo monté todo, pero tú eres el escritor, director y actor en tu obra. Te olvidaste del final. Te olvidaste de que no hay final. Te olvidaste de que estás inmerso en Mi corazón. Te olvidaste de que tu obra era acerca del amor y nada más que del amor. Le has puesto un poco de drama para hacerla más interesante. No podías hacerlo de otro modo. Nadie elegiría el drama que elegiste, pero tú lo elegiste. Lo cosechaste. Lo aceptaste. Dijiste “Bueno, haré esto. No haré lo otro. ¡Y me sorprenderé y sorprenderé a los demás!” Y luego te detienes. Y luego te tropiezas. Y luego haces un baile perfecto. Y luego armas la coreografía de otro baile, y descubres que estás actuando en varias obras a la vez, en tu obra y en las de los demás. Eres un derviche giróvago en todos los roles en que actúas en todos los planos en que actúas.
Translated by: Cecilia RPermanent link to this Heavenletter: https://heavenletters.org/es-and-the-world-turns.html - Thank you for including this when publishing this Heavenletter elsewhere.
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