Eligiendo Ser Libre del Pasado

God said:

¿A qué le atribuyes tus buenos sentimientos o los sentimientos más perjudiciales en esta mañana de tu Vida? ¿Qué sostiene tu oscuridad? ¿Qué piensas que es lo que sostiene tu luminosidad?

Mi respuesta es que tus queridos sentimientos deberán ser atribuidos a ti, querido, y a nadie más. Tus sentimientos son tu Belleza, o son tu fealdad. De otra manera, ¿quién te ha convencido que debes de pensar de una manera y no de otra?

Tú podrías decir en protesta: "Dios, si alguien me golpea, él me golpeó. Yo no lo golpee. ¿Cómo es posible que Tú digas que alguien que me golpeo no es responsable de cómo me sienta?”

Yo no dije que él no te golpeó. Él fue impetuoso. Él te ofendió. Lo que Yo digo y digo de nuevo y de nuevo es -- tú eres responsable por cómo te sientes ahora mismo. Tú eres responsable de tus reacciones. Sin importar todas las excusas -- si hay alguien a quien nunca le gustaste, si alguien te ha maltratado, sin importar qué -- tú no tienes que seguir viviendo tu vida construyendo un caso en su contra.

Si alguna vez tuviste un maestro que no te valoraba, ¿cómo puedes justificar el aferrarte a un resentimiento impuro y exonerarte a ti mismo de la responsabilidad que tienes ahora de tus sentimientos?

Esto que Yo te estoy diciendo es algo que es realmente benéfico, puesto que, cualquier desesperanza que tú puedas sentir, ahora, en este mismo instante, tú eres libre de cambiar tus creencias y subsecuentemente tus sentimientos. Si tú no eres responsable, ¿que podrías hacer para distraer tus sentimientos? ¿Qué beneficio tiene el mantener sentimientos endurecidos y tales formas de pensar? ¿Qué beneficio puede venir del estar apegado a sentimientos viejos y endurecidos? Si te sientes amargado, ¿que beneficio tiene para ti el decidir que sólo puedes estar amargado cómo si tuvieras que estar atascado? Tu mente te atrapa, no tus circunstancias.

Hay personas que guardan rencores hasta el día de su muerte. Al parecer se consideran así mismos una maravilla al aferrarse tan fuerte. ¿Qué beneficio puede haber en guardar un rencor? Nadie tiene que guardar un rencor sin importar qué tan injusta una situación pudo haber sido. Aún y cuando la corte haya encontrado al asesino de tu amado, por ejemplo, culpable del acto, sigues siendo tú aún el responsable de aferrarse o de dejar ir cualquier cosa que sea la cual es, después de todo, tu veneno.

¿Cuál camino será mejor para ti? A quién castigas al apilar resentimientos en tu corazón herido? Eres tú el que sigues retorciendo el cuchillo en tu propio corazón. ¿Quién crees que es el más lastimado? Los sentimientos negativos no guardan ninguna virtud para ti.

Existen instancias notables en donde las personas abandonan sus resentimientos. En algunos casos, algunos no sólo han dejado ir su sed de venganza sino también llegan a manifestarse en favor de quien arrebato la vida de su amado. Como mínimo, cualquier persona puede dejar ir su reclamo de venganza y el sufrimiento interminable.

En algún punto, tienes que liberarte a ti mismo. Déjate en libertad ahora. Ya sea que la ofensa ocurrió ayer, hace dos años, o hace cincuenta años, renuncia a ella ahora. Yo no digo que esto es fácil de hacer. Yo digo que tú puedes hacerlo. Yo digo que tú tienes que hacerlo.

No te corresponde actuar como tribunal de justicia. Tu última palabra no es necesaria. ¿Estás a favor de aferrarte o de dejar ir? ¿El mantener una férrea oposición al amor te convierte en cierta forma en una maravilla?

Tú tienes que cambiar de dirección.

Tal vez menosprecies a algunas personas por ningún motivo excepto que no te agradan. Se meten debajo de tu piel o algo así. ¿De dónde obtuviste la idea que los demás están obligados a soportar tu desagrado hacia ellos? Siempre existe un tiempo para dejar de aborrecer a quien sea quien no te agrade o cualquier lista de personas que no te agraden por cualquier motivo o sin ningún motivo en lo absoluto.

¿Cuánto tiempo es suficiente de cualquier forma para superar el dolor de antaño? Queridos Sostenedores de Dolor, nunca es muy poco tiempo.

Translated by: Eduardo Ve...

 

Your generosity keeps giving by keeping the lights on