El Amor es Rey
Están aquí, en la Tierra, para amarse los unos a los otros. El amor les da consuelo a los corazones que ansían amor. El consuelo que se dan los unos a los otros es una muestra, amado, de Mi amor. Tú tienes todo el amor del mundo y del Cielo. Experimentas, sin embargo, necesidad de consuelo. Puede que ni siquiera seas consciente de que necesitas consuelo, y luego alguien hace algo bueno, y tu corazón se ablanda. Puede que hasta llores, y luego sabes por cuánto amor estaba doliendo tu corazón.
Entonces ese es el consuelo que debes dar. No es simpatía, lo comprendes. Meramente, estás dando el amor que por derecho debes dar. En el reino del Cielo, no existe cosa tal como el consuelo. ¿Por qué podría haber consuelo en el Cielo? En el Cielo hay un amor natural y rebosante. En el Cielo, el amor es Rey.
Pero en la Tierra, donde está todo el amor del mundo y del Cielo, el amor ha sido detenido. Ha sido restringido. En algún lugar del trayecto, surgió la precaución, y los corazones se hacinaron. El mundo se volvió cauteloso con respecto a dar amor. Se volvió desconfiado de dar amor, y desconfiado de recibirlo también, y por ello el amor voló bajo una bandera falsa. El amor se convirtió, en un negocio, en mercadería. Muchos de Mis hijos tienen que comprar cosas materiales para estimular a sus corazones.
¿Cómo te apartas del amor restringido? Simplemente, dalo, y no pienses en ello. Da simpatía. Sé el primero en dar amor. Sé el primero en darle la bienvenida a todo el mundo. Y así es como te darás la bienvenida.
A veces pensaste que estás en la Tierra para sobrevivir. Puedes haber pensado que la vida en la Tierra es algo que evitar o que enfrentar. La vida en la Tierra no tiene que ser ni lo uno ni lo otro. Debe ser un lugar en el que dar y aceptar amor. ¡Qué simples que son las instrucciones que Te doy! En lugar de provenir desde un lugar en el que restringes al amor, ven desde un lugar en el que amor se apodere del mundo. Ven desde ese lugar, e iluminarás las billeteras con amor en todos lados.
El amor es el amor. Tu amor no tiene que ser grande. Tu amor puede ser un poquito de amor y mucho amor. Enciende cerillas de amor y espárcelas por todos lados. No discrimines. Incluso un poquito de ese amor es sensacional. Focaliza tu atención en dar amor y apártala del conseguir amor.
Amor cerca y lejos. En lugar de rezar, da amor. Hasta un caramelo de amor es dulce.
¿No estás de acuerdo con que lo que más necesita el mundo es amor? Si estás de acuerdo, entonces dalo. Si no estás de acuerdo, dalo también. El mundo necesita mucho más amor que lo que necesita de dinero. El dinero es un pobre sustituto para la plenitud del amor de tu corazón.
Deja de oponerle resistencia al amor, amado. ¡Qué cosa tonta es oponerse! Te pido que multipliques el amor, en tu corazón, y todos los demás lugares. Ya no niegues al amor. Derrama amor por todos lados. Permite que tu camino se haga de pétalos de rosa del amor. Sé una rosa o un árbol frutal que esparce sus pétalos para todos. Es normal que las rosas y los árboles frutales esparzan sus pétalos.
A diferencia de las rosas y los árboles, tú puedes seguir dando tus pétalos de amor sin esperar a la próxima estación para reponerlos. Tienes Mi corazón, lleno con tanto amor que automáticamente se vuelve a llenar. Es una máxima: Cuanto más amor das, más amor tienes. Sin embargo, no evalúes al amor de tu corazón. Tan solo, dalo.
Translated by: Cecilia RPermanent link to this Heavenletter: https://heavenletters.org/el-amor-es-rey.html - Thank you for including this when publishing this Heavenletter elsewhere.
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