Así Funciona El Amor
Conoces la reciprocidad de la Unicidad del Amor cuando le das leche a tu bebé. Servirle al bebé es servirte a ti mismo. Tu pecho se vacía, y la pancita de tu bebé se llena.
Ese es un ejemplo de amor y de cuán mutual y natural es.
Y si le das a tu bebé leche de una botella, también le estás dando el amor de tu corazón.
Cuando le sirves a otro, te sirves a ti mismo. Así es como funciona el amor.
Eso no quiere decir que te despojas de algo para servir. Amar no significa sacrificar. Amar no quiere decir que te debas dignar a sacrificar.
Podrías decir que alguien que salva tu vida y pierde la suya ha sacrificado su vida. Decir que él o ella se sacrificó pareciera implicar que la persona hizo lo que hizo de mala gana y, por lo tanto, como una pérdida para sí mismo. Cuando alguien hace lo que quiere hacer, ¿adónde está el sacrificio? Hizo una elección, y fue la elección que él decidió hacer. O podemos decir que no hubo ninguna decisión que tomar, pues su corazón estaba lleno de amor. Permitamos que sea así.
Yo me opongo al sacrificio. Al dar, hay una ganancia realmente, tanto para el que da como para el que recibe. Dar no significa perder. Renunciar a algo es un sacrificio y, por lo tanto, hacer un sacrificio significa presentar al amor con un ánimo que no es el del amor. No hagas sacrificios. En su lugar, ama.
Dar amor es alimentar al otro y nutrirte a vos mismo.
No te pido que renuncies a nada. No te pido que lleves contigo el sentimiento de tener que abandonar algo. En las novelas, alguien puede sufrir por mucho tiempo porque renuncia a lo que quiere por el bien de otra persona. Yo te pido que seas leal a tu corazón.
Cuando un hijo Mío siente que está haciendo un sacrificio, está sacrificando su honor. Da, pero no lleves contigo la idea de sacrificar. Ni siquiera lleves la idea de obligación. Lleva la idea de que estás aquí no sólo por los deberes. Sé consciente de tus deberes ya que obedeces a tus padres. Pero cuando obedeces y te quejas por eso, no estás siendo consciente de tus deberes. Estás siendo rencoroso. Sé agradable en su lugar. El deber por el cual protestas es una obligación impuesta sobre ti. Entonces se convierte en una obligación contra tu voluntad.
Da con alegría, amado, o no será dar.
No estás buscando el título de Héroe. Eso es algo tan minúsculo. Cuando sirves con todo tu corazón, incluso si nadie más sabe qué es lo que diste ni sabe si lo diste en absoluto, puedes saber que hiciste algo que te enriquece. Los rótulos no te son tan útiles, amado.
Desea tener un corazón lleno. Desea hacer el bien para los demás y para el mundo. Ten ideales, pero no desees que te aclamen como a un héroe. Un héroe no conquista. ¿Qué se puede conquistar cuando todos son Uno?
Yo rechazo al sacrificio porque según él le estás dando más a otra persona que a ti mismo. Diviértete al dar, o sacrificarás la alegría.
Tampoco debes hacer sacrificios por Mí. Yo te pido que aceptes más y no menos. Da desde tu corazón o no estarás dando. Cuando haces un sacrificio, en algún lugar en lo recóndito de tu mente tienes la idea de que ahora se te debe algo, y estás esperando una retribución.
Da cuando puedas dar sin esperar una retribución. El hecho de dar debe ser tu recompensa. No impongas una deuda sobre otro. Nadie debe nada, ni tú tampoco. El sacrificio no es un ciclo en el que quieras entrar. El dar es algo más, y estás creciendo para convertirte en un dador fantástico.
Translated by: Cecilia RPermanent link to this Heavenletter: https://heavenletters.org/asi-funciona-el-amor.html - Thank you for including this when publishing this Heavenletter elsewhere.
Your generosity keeps giving by keeping the lights on

