¿Qué te Hace Estar Tan Seguro?

God said:

Si todas las cosas que el mundo y tú dicen son inoportunas, ¿cómo sabes que no son bendiciones? Pueden ser bendiciones disfrazadas o bendiciones a plazo. Cuando aún no has leído todo el libro, ¿cómo sabes con certeza cómo termina el mismo?

Hasta las lágrimas son una bendición. Son una bendición tanto como la risa. Por supuesto, preferirías a la risa cuando denota pura alegría, ¿pero qué te hace estar tan seguro de que la risa es buena y de que las lágrimas de dolor no lo son?

¿Y si no tuvieras opiniones, si nunca hubieras formado una, si nunca te hubieras dejado embaucar por ningún juicio? ¿Si no vieras lo bueno ni lo malo? ¿Y si sólo vieras? ¿Y si sólo vieras y nada fuese etiquetado como maravilloso o terrible? ¿Y si la vida pudiera tan solo ocurrir y no ser etiquetada en absoluto?

¿Y si no hubiera palabras para lo precioso o lo feo? ¿Y si la vida no fuera medida en una escala y fuera, en cambio, tomada como viene?

Tú nunca empujarías ni tirarías. No se construirían represas en la vida. Todas las mareas serían bienvenidas, y todas las mareas te arrastrarían y se irían.

Tal y como es, no hay mareas que puedas detener.

Cuando llega la muerte del cuerpo, llega. Cuando un ser amado te deja, él o ella te han dejado. Cuando llueve, llueve. Cuando el sol brilla, brilla.

Por supuesto, tú puedes cambiar. Puedes cambiar de la noche a la mañana. Puedes perder las antiguas formas de pensar y ganar nuevas formas. Puedes romper los viejos hábitos y aprender nuevos. Puedes salir de la sombra y entrar a la luz del sol.

Esta cosa de la opinión llega mucho más profundo que a tus pensamientos. ¡Oh, si no juzgaras en absoluto! ¡Qué liberado estarías! Y liberarías a todos los que te rodean.

Ya no existiría la decepción. Habría alegría todavía. La alegría seguiría existiendo. La alegría es algo bastante natural. ¿Quién no se alegraría con una docena de rosas rojas? ¿O con un pan fresco recién sacado del horno? ¿O con una sonrisa tuya?

¿Quién no les daría la bienvenida a todos y a todo si no hubiese ningún juicio adjunto?

A toda la gente se la trataría de la misma forma.

A todos los eventos.

A todas las tormentas.

A todos los picnics.

Cuando el juicio se fuera, ¿adónde no habría amor?

En este preciso momento, ¿a quién seguirías? ¿Al juicio o al amor? Ya sé tu respuesta. Sé que elegirías al amor. Y, aún así, puede que no estés listo para olvidarte del juicio. Ha estado contigo por mucho tiempo. Puede que te preguntes cómo vivirías sin él.

Puede que consideres al juicio como sin fuera el discernimiento. Podrías preguntarte para qué tienes cerebro si no es para emitir juicios de valor.

Sin juicio, aún harías elecciones. Aún tendrías preferencias. Si alguien te ofrece un brownie de chocolate o un brownie de sirope de caramelo, tu mano puede tomar el que prefiera. No estás diciendo que uno o el otro son buenos ni malos.

Si alguien te ofrece una coima o un rifle, puedes decir que no a uno o a ambos. No tienes que juzgar a la persona que te ofrece la coima. En un momento de debilidad, un ser humano te ofreció algo que hubieras preferido que no te ofrezca. Puedes elegir alejarte de esa persona y aún puedes conservarlo en Mi luz sin juzgarle ni condenarle.

El juicio ha sido más culpable de lo que creías. El juicio podría estar cortando a tu corazón en dos.

Translated by: Cecilia R

 

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