Un Sabio del Universo
Seres Humanos de Mi corazón, Yo os saludo. Yo os amo, y os aprecio. Aprecio vuestra disposición para entrar en cada día. Os veo levantaros cada mañana, aún cuando esto es una lucha. Os levantáis en la oscuridad, y vais a trabajar. Sois como un soldado, no un soldado de fortuna ni un soldado de guerra, sino un soldado de la vida. El sol toca claqué. Tú eres el clarín que el sol toca, y aún así eres el único que surge del ritmo de tu propia canción. Quizás tú eres el sol, también, quien conoce cómo y cuándo soplar el clarín. Quizás tú lo eres todo.
Quizás no hay nada excepto tú en todo el mundo. Quizás el mundo entero se está inclinando ante ti, y tú haces una reverencia. Quizás tú te saludas en el mundo. ¡Qué cosa tan elegante para hacer!
Quizás tú eres la cinta transportadora del universo. Tú te transportas a ti mismo. Eres la correa alrededor de la Tierra que expande y contrae. Tú aspiras y espiras la expansión y la contracción del mundo entero. Tú crees que vives en un lugar de la Tierra cuando, en la realidad, abarcas el todo de la creación. Saltas de estrella en estrella y de un continente a otro. Eres un trovador de amor. Tú simplemente no tienes idea de tu Inmensidad. Que olvidases eso no significa que no seas la Gran Inmensidad que tú eres. No lo supongas.
Una y otra vez intentas probar que eres pequeño y no muy digno. Intentas escapar de ti mismo más que buscar tu Inmensidad. No te atreves a acercarte. ¿Por qué es eso? ¿Qué piensas que pasaría si tu olvidases tu pequeñez y recordases tu Grandeza? ¿No existirías entonces más? ¿Sólo existes en los pormenores? ¿Qué hay de Mi Presencia dentro de ti? ¿Qué hay de Mí?
Quizás tú estarías más perdido que hallado. Quizás te guste más la historia corriente de los sucesos que gustarte a ti mismo. Estarías algo atrapado en la aventura y no tendrías tiempo ni oportunidad para tener en cuenta el ritmo de tu corazón. Quizás tú te mantienes ocupado en la orilla de la vida, dando tirones de la caña de pescar y nunca navegando tus propios mares.
Quizás tú acumulas ocupación como si eso fuese el objetivo de tu vida. Quizás tú corres una carrera y olvidas donde estas yendo. Quizás tú corres en un lugar en vez de pasear en el cielo.
Quizás tú eres Mi alma que pretende ser relegada a un cuerpo y no prolongarse de él. Quizás tú has olvidado que no eres tu cuerpo en absoluto. Algunas veces piensas que tu coche es una extensión de tu cuerpo. Te has identificado con él cuando, no tiene más importancia, tu coche es tu coche y no eres tú en absoluto. Te lanzas en tu vida y conduces tu coche y ni el coche ni tu cuerpo son tú en absoluto. Ellos son simples vehículos. Son tu transporte en el mundo físico. Creelo o no, tú pasas igual o más tiempo en el mundo espiritual. Por supuesto, en el mundo del espíritu, el tiempo no existe ni el espacio. En el mundo mas allá del tiempo y del espacio, tú existes eternamente.
Hay un envoltorio alrededor tuyo, eso es todo, y tú le rindes un gran homenaje a todos los envoltorios. Dentro de tu cuerpo y circunstancias yace un corazón de oro y un sabio del Universo. Dentro de ti yace toda la espléndida Tierra y la totalidad del Cielo. Dentro de ti. Dentro de ti, yace la altura, profundidad y anchura de Mi Presencia. Yo estoy presente dentro de ti. Tú no estás sin Mí. Tú estás a punto para Mí, y existes para Mi. Más vale que lo sepas.
Translated by: AlexiisPermanent link to this Heavenletter: https://heavenletters.org/un-sabio-del-universo.html - Thank you for including this when publishing this Heavenletter elsewhere.
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