Tu Verdadero Nombre
Yo, que no Soy algo físico, tengo la Identidad Más Grandiosa de todas. Lo físico se identifica fácilmente, pero es intrascendente al lado Mío y al lado tuyo. La identidad más grandiosa del mundo es sólo una gota en el Océano. El mundo es una fantasía pasajera, y tú y Yo somos la Realidad permanente. Nuestra Identidad es el amor, amado. Del amor vienes, y amor eres, y no eres nada más que amor. No puedes tocar al amor, y aún así el amor es el Poder y la Gloria por siempre. Si tuvieras mil dedos,no podrías tocar al Amor. No puedes tocarlo, y no puedes capturarlo. Es demasiado grande y vasto, y aún así el amor existe, y es Lo Más Grandioso de Todo. No hay nada más. El amor se supera a sí mismo.
Todo lo que consideres un escalón para avanzar en la vida es bueno, pero lo máximo que pueden hacer estos escalones es guiarte al Tesoro Que Ya Existe y Que Tú Ya Eres.
Si pudieras conocer tu Verdadera Identidad, y conocerla del mismo modo en que sabes tu propio nombre, conocerías tu Grandeza. Te reirías por el pequeño rinconcito de ti que has reclamado. Has izado una bandera de juguete y has dicho “Guau, mírenme. Miren todo lo que soy. Miren el territorio que tengo. Aquí estoy, soy dueño de mi reino”. Al lado de tu Realidad, has pedido una porción infinitesimal de ti. Eres como el niño que hace una torta de barro y queda cautivado por ella.
Yo estoy orgulloso de ti, amado. No te ignoro. Tú te ignoras. No eres un pececito en un pequeño estanque. No eres un pececito en un gran estanque. Eres un pez imponente en un estanque imponente. Eres un Gran Ser en un Gran Universo.
Si has aceptado una versión inferior de tu persona, te has consentido. Elegiste una porción de ti para no causar disturbios en el mundo. Después de todo, no quieres hacerle enfadar. Quieres que el mundo te reconozca y te favorezca, y entonces te humillas ante la ilusión. Eres como el emperador que no vestía ropas, salvo que eres un Emperador que viste ropas hermosas y no conoce la extensión de su Imperio.
Sea cual fuere el círculo que has dibujado alrededor tuyo, es demasiado chico. Sin importar cuántos jonróns hayas hecho en el mundo, sin importar cuántas veces hayas llevado la voz cantante, sin importar cuánto te hayas creído, te has vendido más barato.
Tienes algo de conciencia de que hay un Reino Superior. Puede que tengas algo de conciencia acerca de que este Reino es para ti, y aún así lo has mudado como si no lo fuera. Quizás tienes miedo de que no sea posible. Quizás piensas que el Reino del que te hablo no existe, o no existe para ti cuando, todo el tiempo, perteneces verdaderamente a este Reino. De hecho, hay un asiento a Mi lado con tu Verdadero Nombre en él. ¿Lo ves? ¿Ves tu Verdadero Nombre? ¿Ves el asiento que está reservado para ti? ¿Ves la Tarjeta con tu Nombre?
Se lee Amor. Y cuanto más te acercas a tu asiento, la palabra amor parece revestirse con la palabra Dios en el idioma que elijas. Y cuando llegas al asiento reservado para ti y te sientas en él, entonces, ¿dónde estoy Yo, Dios? ¿Adónde fui? No fui a ningún lado. Estoy exactamente donde siempre estuve, en la Unicidad Suprema.
Translated by: Cecilia RPermanent link to this Heavenletter: https://heavenletters.org/tu-verdadero-nombre.html - Thank you for including this when publishing this Heavenletter elsewhere.
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