¿Qué Tal Una Sonrisa?
Estate de buen ánimo ¿Por qué no? ¿Cuánto cuesta? Sonreír no cuesta más que fruncir el ceño. De hecho, sonreír cuesta menos, y a cambio obtienes una respuesta mejor. Ya en términos económicos solamente, conviene más estar de buen ánimo.
Cuando reflejas luz, recibes luz a cambio. Cuando reflejas oscuridad, consigues oscuridad. Además, cuando sonrías, té gustará más cómo lucirás en el espejo. Hasta podrías recibir una sonrisa a cambio. Es mejor tener líneas de expresión por reír que por fruncir el ceño. Un gran secreto de belleza es que tendrás menos arrugas si sonríes.
Además, te sugeriría que cuando sientas ganas de fruncir el ceño, que las dejes ir. El único mérito de fruncir el ceño es que te indica la sonrisa. Cuando estás en un pozo, naturalmente, sales de él. Hazlo ahora.
Además, me gustaría sugerirte que cuando sonrías, que realmente sea en serio. Sé que te gustaría reflejar la luz del sol. Lo único que tienes que hacer es asegurarte de que estás bajo la luz del sol. ¿Por qué no te alegrarías al sonreír?
Quizás hay una persona a la que no favoreces, y no sientes que esté en tu corazón el sonreírle, por eso piensa que sonríes por ti. Haz que tú mismo te sientas favorecido. Por supuesto, es algo propio lo que estás viendo en esa persona que no te gusta. Quita la paja de tu propio ojo, amado.
Si estuvieras completamente conforme contigo, no estarías tan descontento con los demás. No sentirías que se aproxima un sermón sonoro o uno sordo. Contento contigo, ¿por qué estarías descontento con algún otro? Aunque es bueno prestarte menos atención, sin embargo eres el centro del asunto. Sea cual fuere el asunto, se trata de ti.
¿Entonces qué vas a hacer contigo? Harías cualquier cosa para alejarte de las dificultades si supieras cómo hacerlo. Te sugiero que comiences por asumir la responsabilidad. Quizás el otro está completamente equivocado. Él o ella no te ven claramente. Sin embargo, depende de ti que veas a la otra persona claramente. Puede que realmente seas intachable. Sin embargo, eres responsable por cómo percibes y por cómo respondes.
Sabes que en poco tiempo te calmarás con respecto a lo que te incita ahora. Cualquiera sea el modo desapasionado en el que más tarde te calmarás y verás la situación de otra manera, vela ahora de esa manera.
A veces te avergüenzas al recordar cómo reaccionaste alguna vez, ¿no es cierto? Es posible que la situación que te pone furioso en este momento sea realmente la misma que la que recuerdas con vergüenza.
Te estoy pidiendo que progreses. Te estoy pidiendo que des un pasito más. ¿Demando mucho? ¿Cómo puede ser?
Mientras tanto, como parte de tu entrenamiento, si lo lamentas, dilo. Y si ya no sabes cómo ponerte en contacto con esa persona, pídele disculpas en tu corazón. O quizás puedas escribirle una carta. Incluso si no puedes enviar la carta, la habrás escrito, y habrás cerrado ese capítulo del pasado. Te sentirás mejor, y tus disculpas de alguna manera llegarán a esa persona. Con toda certeza, lo harán. Sin importar la geografía o el tiempo, tus disculpas le llegarán, al igual que, hace algún tiempo, le llegó tu enojo. Todos tus pensamientos llegan a destino. Ahora llega más alto.
Translated by: Cecilia RPermanent link to this Heavenletter: https://heavenletters.org/que-tal-una-sonrisa.html - Thank you for including this when publishing this Heavenletter elsewhere.
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