Por el Bosque de la Vida

God said:

Te gusta ser claro en los asuntos. No te gusta ser poco claro. Incluso cuando tu claridad revela cosas que no quieres, algo se asienta. Cuando no sabes, te sientes inestable. Es mejor un borrón y cuenta nueva, incluso si el resultado podría no ser lo que querías. Es bueno saber adónde estás parado en lugar de no saber qué está sucediendo. La gente arroja monedas al aire, quita pétalos de las margaritas para tomar decisiones y avanzar.

Cuando está pendiente una decisión, se gasta demasiada energía para sostener ambos extremos. Cuando una decisión es clara, puedes usar esa energía para llegar a algún lado.

Incluso las pequeñas decisiones que están pendientes consumen tu energía. Hasta los correos electrónicos que dejas a un lado para responderlos más tarde consumen tu energía. Las cuentas que dejas para encargarte de ellas más tarde consumen gotitas de tu energía.

Por supuesto, estés preparado o no, están aquellas decisiones que la vida toma por ti. Al menos, sabes que estás siendo guiado. Se te dice que vayas hacia allí y no hacia allá, incluso cuando no sabes por qué. Puedes saber que estás siguiendo un curso, y estás yendo a algún lado, incluso cuando estás inseguro, incluso cuando tienes que darte la vuelta.

En la vida, es como si estuvieras en una cacería. Llegas a senderos con zarzamoras que te hacen dar la vuelta. No había decisión que tomar.

Podrías llegar a dos senderos adornados con hermosas flores, y ahora la decisión no es fácil. En tu cacería, puedes quedarte por siempre tratando de tomar tu decisión. En algún punto, tienes que liberarte de un sendero y tomar el otro. Piénsalo de esta manera, amado, cuando ambos caminos sean buenos, toma uno.

Incluso cuando elijas un sendero adornado con flores que no cumpla con su promesa, ¿cuál será la pérdida, amado, y cuál será la ganancia? Ahora podrías saber que las flores reales no estaban creciendo en el sendero que tomaste, y, aún así, tú habrás avanzado.

Piensa en los caminos que eliges, pero no lo pienses por mucho tiempo. Cuando te lleva mucho tiempo, estás eligiendo un tercer camino, que se llama duda. La duda no debe ser un camino a seguir. La duda es más bien como un banco en una parada de colectivo donde te sientas por un rato, y luego te pones de pie y tomas el ómnibus.

Al igual que cuando estás visitando una ciudad grande y no sabes si ir hacia el este o hacia el oeste, tú eliges una dirección y lo descubres. Fuiste en una dirección cuando pudiste haber ido en la otra. ¿Y qué? Si ahora tienes que dar la vuelta e ir hacia el otro lado.

A veces puedes pedirle a alguien que te oriente. A veces te dan bien las instrucciones, y a veces no. Puede que ellos no sepan cuál es el camino adecuado para ti. Puede que tú no lo sepas, pero la decisión la debes tomar tú, y no otra persona.

Aquí es donde viene la pregunta: ¿Y qué pasa si tomas el camino equivocado y, ahora, tantos años más tarde, te has extraviado demasiado del camino que estás seguro que hubiera sido mejor? ¿Qué haces ahora? Sin importar cuán seguro estés de eso, sin embargo es una suposición. Hay demasiadas cosas desconocidas, amado. Lo que tú si puedes conocer está en el camino que tú tomaste, que aprendiste, que conseguiste. A través de este bosque de la vida, puedes haber recorrido, después de todo, el camino correcto.

Translated by: Cecilia R

 

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