No Captas la Idea, Amado
Cuando sigues creciendo y miras al pasado, la distancia se vuelve mayor. Ves un recorrido más largo, digamos, y ves al pasado y a la gente que hay en él. No importa lo importante que fue el papel que tuvieron esas personas en tu vida, no importa cuánto te afectaron ni cuánto influyeron en tu vida, ahora ves que ellos y el pasado efímero se han convertido en polvillo.
Ciertos actores dominaron tu vida. La eclipsaron. Y ahora tú comienzas a ver que el pasado y los ogros y las hadas madrinas que había en él no existen realmente. La gente que tuvo un gran poder sobre ti ya no tiene poder. Tuvo poder en ese momento porque tú los veías como todopoderosos. No sabías que eras tú el verdadero poder, entonces adaptaste tu vida a lo que veías en ella.
La gente de tu vida era más importante que la vida. Ahora otras personas y eventos son más importantes que la vida, y tú todavía estás demasiado cerca como para ver la falibilidad de todo lo que parece ocurrir. No ocurre nada realmente, amado. Los pensamientos ocurren. Los paisajes y la gente van y vienen, y tú vas y vienes, y mientras tanto no pasa nada. Toda la emoción y la interacción y la importancia que sigues poniendo en la vida no tienen sentido. Fíjate que no digo que tu vida no tiene sentido. El alboroto en torno a ella es lo que no tiene sentido.
Las terribles batallas que has peleado – ¿adónde están ahora y cuál fue su sentido? En ese momento fueron imponentes, pero se desvanecen, e incluso tú las has olvidado o se han convertido en ideas de último momento. Pensabas que tu vida dependía de lo que ahora es una sombra que se desvanece. Pensabas que tu vida dependía de las luchas, de los resultados, y ahora ves que los personajes y los eventos sobre los que basabas tu vida fueron insignificantes, o al menos no tan importantes como tú creías.
Has tenido distintos papeles en tu vida. Has sido muchas cosas. Has aprendido mucho, y aún así no has aprendido nada, pues cada conjunto de circunstancias que surge te hace recomenzar. Toma el lugar de lo que te antes te mantenía ocupado. Eres un reactor enorme frente a lo que te parece enorme en cierto momento, pero los trastornos enormes se pierden en el Oeste. Toda la riña acerca de todos los juguetes y tus derechos, ahora parecen ser menos incendiarios. Y se encienden fuegos pequeños, y vuelves a comenzar. No hay fuegos realmente, sino que tú te excitas y enciendes la madera con un fósforo. Si no excitaras tanto, ¿en que grandes incendios te enredarías?
A veces corres para alcanzar la vida. La persigues. A veces es la vida la que parece ser una inundación que te persigue y te toma desprevenido y aún así, cuando todo está dicho y hecho, la vida es mucho ruido y pocas nueces. Inevitablemente, toda la confusión es una tempestad en un vaso de agua. Las agua de la inundación se retiran, y toda la gente que para ti era una plaga o una bendición han avanzado. Tú comienzas a ver eso en este momento.
Ves la fugacidad de la vida en el mundo, pero no ves tu eternidad. No captas la idea, amado. La vida se basa en ti y no en todo lo que sucede a tu alrededor. No se trata de las noticias y del clima. Se trata de ti. Sea lo que fuere que suceda alrededor tuyo, tú eres eterno. Tú perteneces a la vida y no a sus estragos. Tú lugar es Conmigo, amado, ¿qué más se puede decir?
Translated by: Cecilia RPermanent link to this Heavenletter: https://heavenletters.org/no-captas-la-idea-amado.html - Thank you for including this when publishing this Heavenletter elsewhere.
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