Mira Bien a Aquellos que Elevan
Te digo en cada mensaje Tu Verdad y Mi Verdad. Siempre te pido que seas Quien realmente eres. Siempre te digo que seas auténtico.
Ahora te diré que encuentres, por un momento, tu verdad en alguien más. ¿Hay alguien en tu vida a quien admires? ¿Quizás alguien que lleva tu corazón a nuevas alturas? ¿Alguien que te inspira? ¿Alguien que aborda la vida de modos en que a ti te gustaría hacerlo? Sabes que estoy hablando de mucho más que el éxito externo. Estoy hablando de alguien a quien tú admiras que tiene la habilidad de hacer que la vida baile al compás de un tono más agudo y que hace que tú eleves tus visiones.
Cuando conoces a alguien que de alguna manera te hace desear ser una persona mejor, presta atención a qué es lo que tiene esta persona que te moviliza, y luego imítalo. Cuando admires la habilidad de alguien para dar Mi gracia, entonces, por supuesto, pregúntate: “¿Qué es lo que tiene esta persona que hace que me quiera elevar a nuevas alturas? ¿Qué hace y dice que yo quisiera poder hacer y decir? ¿Qué hay realmente en esta persona que admiro que me eleva a nuevas alturas? No son sus prendas de vestir. No es su cuenta bancaria. No son sus expresiones faciales. Es algo superior a todo esto. Veo que no pelea cuando yo sí lo haría. Veo que no se ofende cuando yo sí me ofendería. Veo que hace que las situaciones sean difusas y las transforma en algo encantador. Quiero ser así.”
Y luego te preguntarás “¿Qué haría la persona que admiro en esta situación? ¿Cómo traería la paz? ¿Qué hace ella que yo pueda hacer para mejorar la vida de todos los que me rodean? ¿Qué dice? ¿Qué puedo traer a mi vida de su gracia en el mundo? ¿Cuál de sus gracias puedo traer a esta situación que estoy enfrentando en este momento?”
Amado, sabes que no te pido que sigas ciegamente a la persona que admiras. No te pido que pretendas ser lo que no eres. No sugiero, si estás enojado, que seas dulce y pretendas que no lo estás. Te pido que pienses en qué puedes hacer de un modo distinto. Te estoy pidiendo que te consideres capaz de incorporar lo que ves como bueno y sagrado en la vida de otra persona a tu vida. Te pido que hagas brillar tu luz, amado. Tu luz, y no la de alguien más. Aquí no estoy hablando de fingir.
Afrontémoslo, has estado copiándoles a otras personas toda tu vida. Aprendiste lo que se te enseñó. Con frecuencia lidias con el presente del mismo modo en que alguien lidió contigo en el pasado. Seguiste reaccionando obstinadamente de maneras que puede que no hayan sacado lo mejor de ti o de otro. Al emplear esos modos, no fuiste auténtico, amado.
Ahora te pido que uses el discernimiento. Elige los zapatos de quién te calzarás. Elige convertirte en esa persona que admiras.
Cuando Cristo caminaba por la Tierra, él no creó el amor en los que le rodeaban. Movilizó el amor que ya estaba dentro de las personas que le rodeaban. Él no hizo nada más que ser el mismo.
Tú, amado, tú por el contrario has fingido. Pretendiste ser menos que lo que eres. Entonces, no te pido nada sino que seas tal cual eres ya que puede que lo hayas pasado por alto. Puedes llevar la voz cantante del mundo. Mira bien a aquellos que elevan y te estarás viendo a ti mismo.
Translated by: Cecilia RPermanent link to this Heavenletter: https://heavenletters.org/mira-bien-a-aquellos-que-elevan.html - Thank you for including this when publishing this Heavenletter elsewhere.
Your generosity keeps giving by keeping the lights on

