Los Rayos de la Luna

God said:

Te he dicho que no te tomaras las cosas personalmente porque es tu ego el que torna a las cosas personales. Es tu ego el que te distingue. Pero ahora te diré que existen algunas cosas que para ti son personales.

Los rayos de la luna entran a tu habitación de noche. Ellos están destinados a ti.

Los rayos del sol caen sobre ti durante el día.

La brisa sopla en tu rostro.

Todo esto es personal, es para ti.

La conciencia de esta personalidad no se dirige hacia tu ego. Se dirige hacia la verdad. El amor del universo es precisamente para ti.

No es del ego pensar que las olas te atraen. Las olas te atraen, y tú atraes las olas hacia ti.

No es del ego pensar que el universo es para ti. Cuando sabes que el universo es para ti, entonces conoces la reciprocidad entre tú y el universo. Tú existes para el universo. Encajan el uno con el otro. Ambos son un acto de equilibrio.

No es del ego saber que el sol brilla sobre ti, que los rayos de la luna entran personalmente a tu corazón, y que el aire es tuyo. A través de esto, Dios se saca Su sombrero ante ti. Todas estas y muchas más son señales para tu corazón desde el Corazón del Universo.

Tú eres un malabarista de la luna y del sol.

Tú absorbes sus rayos.

Sus rayos te impregnan. Tú los encarnas. Tú eres la Luna, y tú eres el Sol.

¿De quién van a ser sino tuyos? Ellos son sólamente algunos de Mis obsequios para ti.

Si Yo puedo entregarte el Sol y la Luna, y hacerlos tuyos, ¿existe algo que Yo no te pueda entregar?

Cuando los rayos de la luna ingresaron a tu habitación anoche a través de tu ventana, ellos te despertaron. Ellos golpearon, por así decirlo, y dijeron, "Tu luna está aquí para ti", de la misma manera que un taxista podría anunciar, "Tu taxi está aquí".

Al igual que tú, los rayos de la luna quieren ser vistos. Ellos quieren que los conozcas y sepas de sus donaciones para ti, ya que el Sol y la Luna son Mis mensajeros para contigo. Sus mensajes son: "Dios ama" y "Dios te ama a ti".

Y ahora das señales de que has recibido el mensaje y lo has aceptado, y de que eres conciente del significado y de la maravillosidad del mensaje que recibiste y aceptaste y entonces agradeces por el mismo con tu aceptación.

Tú siempre lo has recibido, pero no siempre te has percatado. ¿Por qué?

Tu ego te engaña y te hace creer que quieres ser el centro de atención del mundo pero no el centro de atención de Dios. El ego te hace temer de lo que le tendrías que dar a Dios a cambio de Su atención, de que tendrías que entregarle tu identidad personal como una señal, y de que luego tendrías que desaparecer para tu propio reconocimiento.

Es cierto que no te reconocerás a ti mismo cuando aceptes Mi amor. En ese momento recíproco de iluminación, tú conoces Mi luz y tu propia luz tan bien y tan íntimamente que te encuentras fuera de ti mismo o finalmente dentro de ti mismo, y tu previa falsa identidad no significa nada en absolut. Ni siquiera sabes por qué alguna tuviste que tenerla o qué era o qué pensaste que era.

Cuando pasas por encima de algo, has pasado por encima.

Cuando has venido a Mí, has llegado a Mí. Y eso es suficiente. Tú eres suficiente contigo mismo.

Anoche la Luna te despertó con un importante mensaje de Mi parte para ti. Recuerda ese mensaje durante el día. Los rayos de la Luna también te siguen de día. Los rayos de los mensajeros de Dios se instalaron dentro de ti, y tú también irradias esos mismos rayos sin importar que lo sepas o no. Pero es muy bueno saberlo. Es muy bueno que conozcas tu opulencia.

¿De quién eres sino Mío?

Translated by: Pablo Vaud...

 

Your generosity keeps giving by keeping the lights on