La Tierra Es Tu Jardín
La Tierra es tu jardín. Espero que la cuides. Cuídala bien.
Al igual que sucede con la gente, no la usas sin darle algo a cambio. No debes dar a la Tierra por sentado. Es cierto, a la Tierra la pisas todos los días, y ella no se queja.
Del mismo modo, lees acerca del mundo, y piensas en él, y lo experimentas y lo observas, y con frecuencia refunfuñas por él, aunque el mundo sea tu jardín. A veces está muy crecido y lleno de malezas, pero aún así es tu mundo. Es la casa en la que vives. Es Mi jardín.
¿Cómo te sentirías si todos tus recursos fueran utilizados sin agradecimiento, sin una mirada atrás? El mundo no rezonga, pero con tu reconocimiento florecería. Se engrandecería con tu reconocimiento, y lo mismo sucede con la gente que habita en él. Dale un saludo de reconocimiento y agradecimiento.
¿Por qué brizna de césped no agradecerías? ¿Qué herrerito común u oropéndola no debería ser bendecido? ¿Qué podría haber en la Tierra que no debiera ser apreciado, y qué podría haber en el mundo que no floreciera con tu consideración? ¿Qué país necesita de un poco de tu apreciación en este preciso momento? Seguramente puedes encontrar uno al cual apreciar. Puedes apreciar el entusiasmo de un país. Hay algo que honestamente puedes apreciar. No siempre tienes que protestar.
¿Qué parte del mundo no se ruborizaría de alegría con un pensamiento tuyo que sea amable?
Ni las nieves de Alaska ni las tierras desiertas tienen que complacerte, aunque no existe nada, amado, que no puedas agradecer con tu corazón.
Se aplica lo mismo con la gente y contigo. Cuanto más deprimido estés, más te beneficiarás al decirte palabras que te levanten el ánimo. Date un poco de dulce charla. Te sentirás mejor. Puedes decirle a los demás palabras que les levanten el ánimo, y ellos y tú se sentirán mejor. ¿Qué modo mejor de alegrarte puede haber que no sea alegrar a los demás?
Incluso cuando no tienes ganas de sonreír, puedes hacerlo. Incluso cuando no tienes ganas de nada, también puedes estar a la altura de las circunstancias. Amado, ponte a la altura de las circunstancias del mundo. Ponte a la altura de tus circunstancias. El mundo y tú son Mis bendiciones para todos, y por lo tanto tú bendices. Bendice con el semblante, y bendice con tus palabras. Bendice con tu corazón, esa ciruela sólida que se encuentra en tu pecho. Llena tu corazón con lo que te gustaría que él llevase. Llena el mundo con tus expresiones acerca de cómo te gustaría que fuese el mundo.
El mundo es inocente, amado. No lo critiques. No lo patees. Cuánto menos atractivo lo encuentras, más te incumbe levantarle el ánimo. No te quejes más, amado.
Si las quejas fuesen arcilla, y el agradecimiento fuese arcilla, ¿a cuál elegirías para moldear al mundo? Elige ahora.
Nadie necesita señalar los errores del mundo ni los tuyos ni los de nadie más. Si los errores son tan obvios como te parece ¿qué necesidad tienes de destacarlos? Saca lo bueno que hay en ellos, que es lo que sería necesario destacar. Destaca tu agradecimiento. Defiende lo que te gusta. Demasiado coqueteo ya hubo con lo que no te gusta.
Te estoy dando una formula muy buena para el éxito. ¿Le harías caso a Mi sugerencia, por favor? ¿Lo harías?
Translated by: Cecilia RPermanent link to this Heavenletter: https://heavenletters.org/la-tierra-es-tu-jardin.html - Thank you for including this when publishing this Heavenletter elsewhere.
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