La Riqueza del Amor
Ansías posesiones cuando te he dado el cielo y un horizonte vasto. Te he dado la Tierra, las estrellas, un sol ardiente y una luna blanca. Te he dado el césped, las flores, el barro y la arena. Te he dado océanos, playas, piedras y rocas, el calor y el frío. Te he dado todo tipo de alimentos para comer o escupir. Te he dado ojos para ver, oídos para oír y una boca con la que besar. Amado, ¿qué he dejado afuera de la Creación que te di? Envié mi amor del mismo modo en que un pescador echa su red. Es así: El océano de Mi amor se desborda. Es amor que abunda sobre la red delimitadora de suministro. Míralo desbordar y rebotar. Eso es lo que hace el amor.
Por supuesto, también te he dado la Creación. Te pedí que multiplicaras. Multiplica todo, amado. Multiplica especialmente el amor. Sólo deja de hacerlo cuando sea mejor que lo que era cuando lo habías hallado, más rico que lo que era cuando lo habías hallado, más agradable que lo que era cuando lo habías hallado. Aumenta los regalos con los que te he rodeado. Vuelca al amor para que se eleve como la bruma del océano y para que se pose en la cima de las montañas para que tú lo mires fijamente.
Yo te diré cómo multiplicar. Primero tienes la idea de abundancia. Sientes la abundancia. Y luego ella aparece. No es que debas esperar para que te envíe las tablas de multiplicar. Te envié a ti para que hagas las multiplicaciones. Es muy simple. Es simplemente la idea de cada vez más. Lo que desees aparecerá. Desea con indulgencia. Desea con indulgencia, y ve cómo se multiplica todo lo que deseas. Multiplicar es como hacer burbujas. ¿No te gusta hacerlas? ¿Recuerdas cómo es?
Deja que tus pensamientos caigan al suelo como las hojas de un árbol. Piensa tus pensamientos con indulgencia. No tienes que trabajar en ellos. Un pensamiento le sigue al otro, del mismo modo en que un pie sigue al otro, y te hayas moviéndote hacia donde señalan los dedos de tu pie.
Tus pensamientos adquieren una gran velocidad. La velocidad es una energía que no quiere ser detenida. Una vez que aumenta la velocidad del amor, no la puedes detener. Se sigue a sí misma y sale en tropel, generando cada vez una velocidad mayor. Aprovecha cada oportunidad para amar.
Si te focalizas en ganar dinero, gana dinero acompañado con amor. Gana dinero, y entrega amor todo el tiempo. El amor y el dinero son compatibles. Alguien podría decir que no lo son. Sé cortés y prudente, y da amor antes que nada. Habrá un sendero de dinero. Y si no lo hay, no obstante, habrás tenido la riqueza del amor. Amado, no vivas sin amor, especialmente cuando tienes todo el amor, el dar y el recibir. El amor es el motor que pone en marcha el auto de la vida. Da tu amor del mismo modo en que las estrellas alumbran con sus luces.
Da amor sin dudar. Da dinero sin dudar. Da alegría sin dudar. Da todo sin dudar. Es así como obtienes el amor, amor sobre el amor, amor nunca soñado, amor que no fue buscado pero que exige para serte dado, amor que derriba las puertas de tu corazón, amor que inunda tu torrente sanguíneo y la circunferencia del mundo.
Sea cual fuere tu profesión, tienes una carrera en dar amor, amor esperado e inesperado. El amor no es mezquino. El amor es generoso. El amor se ofrece con tanta cordialidad, con tanta simpatía, con tanta generosidad. El amor generoso surge del corazón. Galopa. Deja polvo por todos lados. El amor se pisotea, clic-clac, clic-clac, yendo en todas las direcciones, aunque, la única dirección hacia la que va, es hacia el amor.
Translated by: Cecilia RPermanent link to this Heavenletter: https://heavenletters.org/la-riqueza-del-amor.html - Thank you for including this when publishing this Heavenletter elsewhere.
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