La Paz Es Algo que Das
La paz no es algo por lo que suplicas. La paz es algo que otorgas. Es así de simple. Tú otorgas paz. Envías paz. Engendras paz.
La paz no es una decisión. Es una noción sobre la que puede basarse una decisión, decisión que se atiene a tu naturaleza esencial.
No siempre sientes amor, sin embargo eres amor.
No siempre te sientes en paz, no obstante tu naturaleza es la paz.
Aquellos quienes luchan en contiendas han estado engañados acerca de lo que es sentirse bien. La lucha podría desviar por un rato a la mente Humana de su pensamiento de dolor, por lo tanto, en ese sentido, la agitación sería como una especie de tratamiento paliativo. Pero la lucha se torna adictiva, y la mente ansía más agitación para desviar la atención de su dolor auto-infligido.
Aquellos quienes han buscado el estímulo y la recta indignación de la guerra los han encontrado. Aquellos quienes han buscado la compensación con la paz le han dado lugar a la misma.
¿Acaso no saben todos cual es mi deseo? Y Mi deseo no es para Mí sino para ti, y por ende es también para Mí. Yo soy Quien te desea que consigas la Unidad de la paz, que es la Realidad de Nosotros.
Tú has imaginado y te has puesto nervioso con la idea de que haya alguien más en el mundo que no seas tú y por lo tanto, en el mejor de los casos, que no esté interesado en ti, y, en el peor de los casos, que venga a buscarte. Pero no hay nadie en absoluto allí afuera. Estamos únicamente tú y Yo. Y entonces aquellos quienes hacen la guerra, la hacen entre y contra ellos mismos y se sienten nobles.
Existe un viejo dicho que manifiesta que tú mismo eres tu peor enemigo. Yo te digo más aún. Tú eres tu único enemigo. Tú te reflejarás en tus propios pensamientos. Y lo que tú reflejas se multiplica en el espejo de la vida.
Yo no los coloqué en un campo de batalla. Así lo nombraron ustedes. Yo los coloqué sobre un valle celestial al que ustedes confundieron.
Tú has visto ignorancia, y la tomaste como una ofensa. Consideraste a la ignorancia como un insulto, lo cual demuestra tu ignorancia.
Si has visto un enemigo, ahora trata de ver otra cosa en cambio.
Todos aquellos quienes hacen la guerra son como la pequeña gallina roja que pensó que el cielo se estaba cayendo. La gallina cometió un error de juicio. Ella vio algo pero pensó que se trataba de otra cosa.
Allí afuera existe un espejo, y éste te muestra tu rostro.
Yo te concebí de buena forma. Tú mismo te has malconcebido.
Otorga un poquito, y nadie podrá quitarte nada. Guarda ese poquito, y serás vulnerable.
Es muy fácil decir la palabra PAZ. Tan fácil como otorgarla. Sal del medio de la confusión. No es digno de un hijo Mío.
"Ama a tu prójimo como a ti mismo". Eso funcionaría si tú realmente te amaras a ti mismo, por lo tanto tampoco amas a tu prójimo. En este sentido, amas a tu prójimo de la misma manera que a ti mismo, y esa es la lamentable historia de la vida Humana, que estaba destinada a estar en una escala mucho más grandiosa.
La guerra es la culminación de una visión pobre, de un entendimiento pobre. Sácate la flecha de tu corazón. Tú la pusiste allí. Pensaste que vino desde el este o el oeste o desde atrás de una colina, pero en realidad vino desde tu propia mano, y es tu propia mano la que la ha mantenido allí.
En el momento que el mundo anhele la paz, pues la conseguirá.
El mundo puede conseguir lo que quiere.
La paz puede aparecer en un instante. Pero tú no crees eso.
Pero la creencia no tiene nada que ver con eso. Las creencias son añejas, pero tú las conservas, y comienzas a pensar que tus creencias son las únicas. Las creencias no son más que pensamientos añejos.
Consigue algunos pensamientos nuevos. Adquiere una nueva visión.
Otorga paz, o, al menos, permítela.
Tú percibes Mi impaciencia por un mundo en paz. No sientas que Yo te doy la espalda. Yo, que soy el Creador de la Paz, no puedo darte menos de lo que Yo te pido que tú des.
Sé conciente de Mi amor por ti, ya que es muy profundo. Yo te he rellenado con él. Estás repleto de Mi amor. Y Mi amor está en marcha. No importa lo que digas, no importa lo que pienses, no importa lo que pienses de Mí, tú tienes Mi amor duradero. Tú eres Mi corazón. Tú eres Mi razón de Ser. Yo no estoy aquí por nada. Yo estoy aquí por ti, Mi hijo a quien creé a Mi imagen y semejanza.
¿De qué podría ser Mi imagen sino de amor y paz?
Mi imagen no es una imagen. Es la verdad. Y la verdad acerca de Mí es la verdad acerca de ti.
Ven hacia tu legítimo lugar al lado Mío. Yo lo he estado guardando para ti. Ven ahora mismo con el don de la paz que Yo te entrego y que tú Me devuelves.
Mira bien alto. Yo estoy en las alturas, y hay un lugar para ti conMigo en las alturas. Olvida las disputas insignificantes. Recuérdanos.
Yo te tengo grandes cosas para que hagas. Deja caer tus armas, y míraMe a los ojos, ya que éstos son tuyos.
Translated by: Pablo Vaud...Permanent link to this Heavenletter: https://heavenletters.org/la-paz-es-algo-que-das.html - Thank you for including this when publishing this Heavenletter elsewhere.
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