La Gloria que Eres
¡Gloria a Mí en las Alturas! ¡Por mucho tiempo has buscado las Alturas cuando siempre has sido Tú la Gloria! Tuya es la Gloria por siempre.
Si tan solo pudieras reconocer y aceptar un poquito de la Gloria que eres. Si echaras al menos un vistazo, si tuvieras un mero indicio de que estás lleno de Gloria, ¡cuán feliz serías! Tienes a todo el mundo en la palma de la mano, pero extiendes la mano mendigando dos centavos de paz en tu vida.
Me quieres, quieres amor, y otro nombre para lo que tú quieres sería paz. ¡Cómo ansías la paz en tu hogar y en el mercado! Piensa en un mundo en el que reine la paz. Piensa en tu hogar sin un ápice de fricción. Pero la existencia de la no-paz surge y no lo hace ni desde el mundo ni desde tu casa. La no-paz al igual que la paz surge de tu corazón. La paz o falta de ella existe en tu corazón. Sabes que es así.
El enemigo está adentro. Este enemigo interior es débil y pobre. Ni siquiera es digno de que le hagas caso, pero tú le haces reverencias varias veces a lo largo del día. Tiene otro nombre, este culpable, y ese otro nombre es “miedo”. Es debilucho, realmente, o no existiría en las sombras. Es cierto, tiene voz fuerte, y abarca una atmósfera amplia.
Cambia el miedo por la confianza. La confianza es algo completamente distinto. Ay, si intercambiaras el miedo por la confianza, amado, ¡qué feliz serías! ¡Qué baile habría en tu corazón! Tu corazón cantaría: “El lobo que acechaba la puerta se ha ido. El lobo del miedo está muerto. ¡Viva! El lobo y el brujo del miedo están muertos. ¡Viva! ¡Viva yo y viva el mundo! El lobo y el brujo del miedo están muertos.”
Cuando el miedo se va, la negatividad sea del tipo que fuese, no tiene donde esconderse. Todo lo que no es cierto sale en cuclillas de tu corazón cuando el miedo se escabulle. Todos los demás tentáculos de la negatividad en tu corazón no son sino los dedos del miedo. Mira toda la mugre que sale de tu corazón. Podrías haberla arrojado afuera hace mucho tiempo, sólo que pensabas que debías conservarla, que el miedo de alguna manera era parte de sobrevivir.
Ahora que el miedo se ha ido ¿qué queda? ¿Qué puede cohabitar en tu corazón cuando la negatividad ha salido? Tú y Yo, amado. Podemos ser conocidos como la Unicidad del Amor y la Unicidad de la Paz. Somos nosotros lo que queda en el corazón cuando el miedo ha vaciado el lugar.
El miedo ha sido un ogro arrogante todo el tiempo. Hizo mucho ruido, aunque fue mucho ruido por nada. El miedo fue un forzudo inflado con esteroides. Amado, enfréntate al vacío del miedo. El miedo no llega a ser un adversario digno de ti. El miedo es una sombra, amado, una sombra que te persigue. Las sombras son sólo sombras. Sin importar cuán grandes parezcan ser, las sombras son fantasmas. Como a un amante de los fantasmas, el miedo te ha estado rondando, consumiendo, robando tu calor para aumentar su seguridad. El miedo ha hecho un trabajo bastante bueno. Ha estado convenciéndote todo el tiempo, y todo el tiempo el miedo no ha sido más que bravuconería. Ahora que hemos puesto en su lugar al miedo, puede pasar por el ojo de la cerradura. Puede partir de acuerdo a tu antojo. El miedo no es más grande que un pensamiento cobarde.
Di, “Adiós, miedo. Adiós”.
Di, “Bienvenidos Dios, amor y paz. Relájense y quédense un rato”.
Translated by: Cecilia RPermanent link to this Heavenletter: https://heavenletters.org/la-gloria-que-eres.html - Thank you for including this when publishing this Heavenletter elsewhere.
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