Heavenletters™ Nº 3326: NAVEGA LOS SIETE MARES CON AMOR - 2 de enero de 2010
DIOS DIJO:
No es que ustedes tengan que aquietarse. Es su corazón el que tiene que aquietarse. Su corazón es libre de aterrizar en cualquier sitio. Quiero que su corazón vaya a todos lados, no obstante su corazón puede ser más estable. No tiene que saltar arriba y abajo. Dejen que su corazón de una voltereta de amor que se extienda a lo largo del Universo, y entonces su corazón se permitirá latir con menos bullicio.
Dejen que tu corazón se equilibre. Lentamente, lentamente. Equilibradamente, equili-bradamente. El corazón no necesita entusiasmo. El entusiasmo es momentáneo. El amor, sin embargo, es otra historia. Bendito sea su corazón que late en amor atempera-do.
Dejen que su amor se atempere en el yunque de Mi amor. Mi amor no se atolondra. Va a todos lados a un paso equilibrado. Oigan las pisadas de Mi amor. No hay trueno. Hay solo amor sin adornos. Clippity, cloppity, establemente, establemente van las pisadas de Mi amor por las colinas y los valles, las nubes y el sol, el cielo y las estrellas. Mi amor es como una nave espacial silenciosa que se aligera y sin embargo continúa navegando. Que su corazón conozca el latido del Mío y vaya al paso en su vasta órbita.
Amoroso sea su amor al transitar a lo largo del Universo. Amoroso sea su amor al des-pegar sin fanfarria elevando al mundo. A su amor le gusta dar. No quiere nada más. Su amor es como miel, porque todo se adhiere a él y quiere acompañarlo. Su amor es como miel al orbitar el Universo, se desarma al multiplicarse en su corazón latiente.
Santificado es el amor, de Mi corazón al suyo, y así al de todos, y así Nuestro amor se instala en cada escondrijo y grieta de cada corazón. No se pierde ni una gota de amor. El amor no es ciego. El amor tiene vista larga. El amor es un viajero mundial. No porta equipaje. Viaja ligero. Viaja a la velocidad de la luz sin perder un latido, sin quedarse sin aliento, sin apurarse, sin nada sino su amoroso yo. El amor canta y se desparrama, aterrizando en todos lados sin saber los detalles. El amor se mantiene intacto al expan-dirse. El amor no vigila nada. Es como argamasa que llena los huecos, solo que es amor, tranquilo, equilibrado e infinito. No deja una costura. Es fluido. Como está en todos lados, así debe ser.
El amor es leal, y sin embargo es un errabundo. Quiere verlo todo. Quiere verse a sí mismo yéndose aún cuando se quede seguro dentro de su corazón. Al amor le gusta mirarse en el espejo y verse haciendo reverencias ante todo y tomándolo todo en su despertar. ¿No quisieran navegar por los siete mares con amor?
En su corazón hay una lámpara de amor. Enciendan su lucidez y tomen una zambullida silenciosa a lo largo del mapa del amor. Que amante es el amor, teniendo todo de sí en todos lados, sin supervisar ni medida ni traza, amor siempre fluyendo, inundando, amor dorado lleno de luz, brillando con sus luces en todos lados.
Si compro un billete de lotería basado en su amor, debe suceder que yo tenga el boleto ganador. ¿Pudiera ser de otra manera? Lo que digo es cierto, y digo que son amor, no amor turbulento, sino amor con respecto al cual giran todos y todo. Dejen que su amor penda de los cables y entre en cada corazón. Loas a su amor, nadie se sentirá solo nunca jamás. Ningún corazón sufrirá. Ningún corazón quedará sin su amor. Su amor se anclará en cada corazón. Su amor será un barco pirata. Ustedes invadirán y serán ad-mitidos a cada barco que zarpe. Ustedes dejarán el amor como su signatura. Tú hon-rarás tu amor. Ustedes serán un barco pirata que deja amor en su camino. ¿No quisie-ran ser eso, un pirata que reniega de su botín entregando un gran tesoro?

