Heavenletters™ Nº 2360: LA ENERGÍA DE LAS PALABRAS – 12 May, 2007
LA ENERGÍA DE LAS PALABRAS – 12 May, 2007
Heavenletters™ Nº 2360: Acercando la Tierra más al Cielo
Traducción: María-luz Martín
lzmartin [at] hotmail [dot] com
Edición: Anita Manasse
estrellam [at] sion [dot] com
El CIELO está aquí para alcanzar a cada alma en la Tierra con el propósito de despertar:
* Nuestra conexión con Dios*
* Nuestra confianza en nosotros mismos *
* Nuestro conocimiento de ser merecedores por igual ante los ojos de Dios.*
* Paz en la Tierra*
Dios siempre nos está acercando a Él.
Dios dijo:
La pura verdad incluye hacer lo que ustedes dicen que harán. Que otros puedan confiar en ustedes, es como pasar de la noche al día. Más que nada, ustedes quieren ser capaces de confiar en ustedes mismos. El poder confiar en si mismos, significa que podrán pisar con pié firme; significa que pueden tener confianza en ustedes mismos.
Tengan cuidado con lo que prometen. Dejen que las intenciones que ustedes manifiestan, sean verdaderas. Tener en mente pagar una factura no es lo mismo que pagarla. Tener la intención de plantar un jardín no es lo mismo que plantarlo. Proponerse ir a por leche a la tienda, no llena los vasos en la mesa. Acaso diría un productor de leche: “Yo tengo la intención de ordeñar a las vacas hoy”.
Incluso con las pequeñas cosas existe una enorme diferencia entre acción e intención. A veces, ustedes pueden engañar un poquito, y dicen que hicieron algo que aún no llevaron a cabo, e indudablemente lo harán. Sin embargo, la más pequeña de las mentiras debilita lo que dicen. Dejen que el habla salga resonando poderosa por sus labios. Incluso cuando ustedes le hablan a un individuo, no obstante, ustedes están hablando a todo el universo; piensen en ello, y hablen intensidad. Tengan una actitud empoderada, amados.
Aunque ustedes se digan a si mismos que harán algo, incluso cuando solo se lo prometen a si mismos, es aún sabio hacerlo. Si ustedes se dicen a si mismos que contestarán un correo electrónico, contéstenlo. Si se dicen a ustedes mismos que van a limpiar su oficina, límpienla. Límpienla antes de irse a dormir esa noche. No se excusen a sí mismos diciendo que no tuvieron tiempo. Encuentren tiempo para ello. Hagan lo que dicen que van a hacer, o no lo digan, incluso a ustedes mismos.
Queremos que sus palabras y sus pensamientos sean potentes. Yo les estoy diciendo como fortalecerlos.
Las pequeñas o las grandes promesas han de hacerlas solo cuando las convertirán en realidad. Lo que ustedes olvidan, es irrelevante. No prometan aquello de lo que se van a olvidar. Digan solo aquello que recordarán. Ustedes son responsables de lo que recuerdan, como también de lo que olvidan. Amados, no hablen palabras a menos que haya potencia detrás de ellas, o expresarán palabras vanas. Dejen que sus palabras y pensamientos sean fuertes como una montaña y no inconstantes como una planta rodadora.
Digan SI, y digan No, en vez de Puede ser o Ya veremos. No contesten con evasivas. En cada momento ustedes han de hablar con verdad y sin ficción. Sus palabras no fueron ideadas para posponer decisiones. Sus palabras no han de salir de ustedes impetuosamente, inclinándose, haciendo reverencias, reflejando lo que tienen en frente. Se supone que sus palabras han de salir bien erguidas.
O, guarden silencio, amados.
Hay tantos momentos en los que ustedes quieren controlar situaciones que no les toca controlar a ustedes. Puede que les apetezca controlar lo que hace algún otro. Ustedes pueden querer que cualquier pequeño resultado acabe siendo lo que desean. Y sin embargo, cuando se trata de este asunto de sus mundos que lo tienen para ser manifestado, ustedes, a veces, abdican su trono. Se encogen de hombros y dicen: “No pude sacarlo adelante; Demasiadas cosas se interpusieron en el camino. Lo haré la próxima vez”.
Mírense a los ojos a si mismos, amados. No busquen excusas. Tomen consigo solamente aquello que ustedes realizarán.
¿Pueden imaginarse a un pionero de antaño haciendo la senda de Oregón diciendo?: Mi intención fue falsear hoy, pero no alcancé hacerlo”.
¿Pueden imaginarse a los antiguos colonos diciendo?: “Al final no corté madera hoy, pero mañana lo haré.”
Mañana puede cambiar el tiempo a frío.
Estamos hablando de energía, amados. Cuando las palabras y los pensamientos están huecos de contenido, no poseen energía. Cuando las palabras y los pensamientos están vacíos son como agua que llevan en un colador. Llevar agua en un colador no tiene sentido. Sus palabras y pensamientos han de tener siempre sentido.
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