Heavenletter # 2953 - CRISTO DEJO BRILLAR SU LUZ
Cristo Dejó Brillar su Luz
Dios dijo:
Todo va a su propia manera y a su tiempo justo. Ustedes se han preguntado cómo puedo Yo decir que todo está bien, incluso cuando para sus ojos, no todo lo está. Todo está bien con ustedes, amados, aún cuando se encuentran en medio de aquello con lo que no están a favor. Déjenlo ser. Es de esta manera:
Ustedes son un pez que nada. Pueden flotar algas y haber otros peces nadando en el mismo estanque, algunos van hacia ustedes, otros van por el mismo camino y siendo el pez que son, no les importa…ustedes se mantienen nadando. Si hubiera un pulpo, continuarían haciéndolo. Nada se interpone en el camino a menos que ustedes lo digan.
Incluso sobre la tierra por donde ustedes caminan pueden ver un bloqueo, pueden correr en contra de él y quizá los detenga, pero no lo hace, ¿comprenden? Si no van por un camino, van por otro.
Incluso si los arrestaran y los encarcelaran, ustedes siguen siendo ustedes y no se les detiene. Pueden estar atados de manos y pies, pueden verse detenidos. Su cuerpo se detiene en alguna parte, sin embargo, ustedes continúan. No existe nada, nada que impida a un hijo de Dios a saborear el mundo.
Recuerden que ustedes viven sus pensamientos y son responsables de ellos. Sus pensamientos hacen su día, no la circunstancia.
No crean que soy incomprensible. Ustedes han estado en la mejor de las circunstancias y no han sido felices. Hoy, un día de conmemoración, sus calcetas están llenas y pueden no estar felices. ¿Qué les hace creer que no pueden estar en medio de circunstancias indeseables y aún así ser felices? Si pueden ser infelices en medio de la abundancia, ¿qué les hace pensar que no pueden ser felices en medio de la sequía? Algunos días nada cambia y ustedes son felices. El día siguiente todo sigue igual y ustedes son infelices. Aún así, alguien sería feliz de ser ustedes, así que ¿por qué no pueden ser felices de serlo? A alguien le alegraría cambiar lugares. Pueden desalentarse porque se les acabó el ponche. Alguien puede ser feliz de beber agua de su llave.
Si, a pesar de las circunstancias, ustedes pueden levantarse. Ustedes pueden caer, sin importar qué suceda. Es su elección, ustedes tienen elección.
Incluso pueden decir que Cristo fue infeliz al final de su vida física. Pueden decir que eso tuvo que ser. Ustedes lo hubieran sido. Ahora se sienten tristes cuando piensan en el fin de su hermosa vida.
Amados, ¿cómo podría Cristo ser infeliz aún estando en la cruz? Sé que desde su punto de vista humano, él sufrió. El les diría que no fue así. El irradió luz, amados. Cristo trascendió al dolor, pues tenía su mente en otras cosas, por ejemplo a Mí. ¿Podría él ser infeliz en Mi abrazo? El no.
En cualquier caso, sus pensamientos así como los de todos los Grandes, no eran en sí mismos. El no era el centro de su vida. Esto no era por afán, comprenden. Ello estaba en donde él se encontraba. Cuando ustedes miran a través de un lente verde, ven de color verde. Cualquiera que sea el color del lente con el que miren, ese será el color que ustedes ven.
Cristo miró a través de Mis ojos, así que lo hizo a través de lentes dorados. ¿Qué podía ver El sino el color dorado que Yo veo?
Así que hoy conmemoremos el nacimiento de aquel que vino a traer alegría al mundo. El dejó alegría en su estela para que ustedes nadaran en ella. El le dio alegría al mundo.

