Heavenletter # 2818 - ESTA ES LA PREGUNTA A FORMULAR
Dios dijo:
En el mundo existen algunas preguntas que ustedes no hacen. Ustedes no quieren preguntar: “¿Estoy enfermo?” No lo hagan, ni siquiera se lo pregunten ustedes.
No enlistaré todas las preguntas que ustedes se abstienen de hacer, sin embargo nombraré algunas.
No pregunten: “¿Soy feliz?” No lo hagan, sólo sean felices. De igual modo, no se pregunten si son infelices, simplemente no lo hagan. Que la infelicidad no sea ni siquiera algo qué considerar en el horizonte.
No pregunten: “¿Voy a obtener una A en mi examen de ciencias hoy”? Decidan disfrutar de la materia en su lugar. Decidan que hoy será un día lleno de diversión. Decidan que hasta el hacer un examen puede ser divertido. Por lo menos regocíjense en él.
Ahora vamos al grano. La mayoría de las preguntas que se hacen ustedes son inmateriales. Mejor dicho, son inestables, filibusteras. Ya han sido suficientes preguntas por el momento. Sólo dense cuenta que de acuerdo al gozo que tengan, ese es el grado de gozo que ustedes pueden dar. No es egoísta el ser feliz; es egoísta el ser infeliz. No existen dos formas acerca de ello. Tienen que ser un buen actor y ocultar su infelicidad; sin embargo, a pesar de la mejor actuación, existe ese nivel en el que se sabe su infelicidad.
Cuando ustedes son infelices, encuentran un motivo. Les gusta pensar que es un buen motivo. El hecho cruel es que si son infelices, ustedes eligieron serlo. La felicidad no es cuestión de suerte. La felicidad o infelicidad es lo que su mente les dice qué sentir. Cuando son infelices, ustedes han permitido sacrificar su felicidad en el altar como si fuera honorable entregar su felicidad. Háganlo, y negarán a otros el ser felices. Quizá piensen que es una cosa noble sacrificar su felicidad y ser sufridos. Tonterías. ¿Creen que no son merecedores de gozo? ¿Creen que sufrir es mejor? ¿Han elegido ser un mártir? Si es así, entonces no lo elijan ahora. Sean el héroe o heroína de una novela distinta. No sean el rey o reina quien noblemente coloca su cabeza en el bloque. Hallen a otros héroes, amados. Hallen una almohada de rosas sobre la que descansen su cabeza.
De ahora en adelante sean un héroe para ustedes mismos.
Si aún no están convencidos de lo que Yo digo, permítanMe preguntarles: ¿Cuándo brilla más su luz, en la felicidad o en la infelicidad? ¿Qué sucedió con “Dejen que su luz brille ante los hombres”?
¿En dónde quizá obtuvieron la idea de que mientras menos brillen, mejores son?
Si en verdad les importa el mundo, le deben el permitirse ser felices. Existe inmensa felicidad en su interior que no depende de circunstancias externas. Alcancen esa felicidad interior y cambiará su mundo exterior…tiene que hacerlo. Claro, existe la posibilidad de que les gusten las cosas tal como son. Quizá les guste ser el que lleve más carga que otros. Es hasta posible que la infelicidad externa les haga felices. Desde luego, el sufrimiento llama su atención. Hasta hay beneficios percibidos en el estar enfermo. Sin embargo, no los elijan, amados.
¿Tienen ahora una mejor idea de las elecciones que Yo desearía que hicieran?
Ahora, volviendo a las preguntas, hay las que son grandes y decididas. Esta es una de ellas: “¿Cómo puedo servir a Dios y al Universo hoy”?
Y a estas alturas, ustedes saben la respuesta.

