Haz Lugar para los Pensamientos Nuevos, Amado
No permitas que tu mente sea como esos zapatos que te encanta quitarte por la noche. Cuando los zapatos te quedan bien, no te lastiman y puedes estar calzado por mucho tiempo sin pensar en ellos. Cuando tus pensamientos te sienten bien, ellos tampoco te lastimarán. No serán una carga. Para empezar, conserva los pensamientos con los que te sientas a gusto.
Piensa que vas a ir de viaje. Empacas la ropa que llevas contigo. Tomas la ropa que te gusta. No llenas tu valija de ropa que no te gusta. No llevas ropa que no te gusta por si la necesitas. ¿Entonces por qué Mis hijos deben llevar con ellos, día tras día, pensamientos que realmente no quieren? ¿Qué les debes a esos pensamientos? ¿Por qué te aferras a ellos?
Estaría bien que los dejarás atrás. De hecho, si tu mente fuera un armario, harías bien en vaciarlo. ¿Por qué tener el armario lleno de eso que no te es realmente útil? ¿Por qué seguir conservando pensamientos persistentes? Revisa tu armario en este momento. ¿Por qué dejarlo para más tarde?
Un hijo arrastra su autito detrás de él. Tú llevas tus pensamientos en un coche de tu mente. Confiesa que lo haces. Los pensamientos persisten y hierven dentro de tu mente.
Tus pensamientos son como cuentas que sacas por un tiempo, miras nuevamente, y luego vuelves a poner en la caja de cuentas de tu mente. Parece que para ti es difícil vivir sin los pensamientos antiguos. Te gusta tener pensamientos amontonados allí, en el fondo de tu mente.
¿Crees que estás haciendo una almohada con los antiguos pensamientos para apoyar tu cabeza sobre ellos? Quizás sí haces una almohada, pero es una almohada realmente dura, hecha de paja, quizás, o incluso de piedras.
Ten la mente despejada, amado. Hazle lugar a los pensamientos nuevos. Hazte lugar para crecer. No permitas que tu mente esté atiborrada. Tienes mejores cosas que hacer que pasarte todo el tiempo revisando pensamientos antiguos. Los pensamientos antiguos no son tablas de multiplicar que memorizar. No son cuentas de un rosario que contar.
Los pensamientos antiguos son más bien como el polvo o las migas que se quitan de la mesa.
Podrías decir que eres incapaz de borrar los pensamientos antiguos, incluso todos los pensamientos antiguos que te torturan. Puedes decir que probaste y probaste. Comprendo. Ahora, simplemente ten la intención de conservar los pensamientos que valgan la pena y deja que los otros se vayan. Conserva los pensamientos que te sostienen, y deshazte de los pensamientos que te sujetan.
Eso significaría que no mantendrías arrepentimientos. Eso significa que si el arrepentimiento bajase, tú le dirías que se retire. No tienes que expiar. No vuelvas a hacer eso de lo que luego te arrepientes. Y, por supuesto, no te preocupes por el futuro, porque las preocupaciones son del pasado. Son vaticinadores malos, aunque si tú crees en las predicciones, puede que atraigas eso que no quieres. Tu mente haría eso por ti. Tu mente podría decir “Tengo este pensamiento repetido atravesándome. Quizás deba prestarle atención. Quizás deba hacerlo realidad. Lo tengo siempre en mente. Mejor lo hago realidad y termino con esto”.
Amado, deshazte de la basura. No vale la pena atravesar nada de esto. Sólo déjalo ir. La basura no te pertenece. Puedes saberlo de antemano y no juntarla, en primer lugar.
Translated by: Cecilia RPermanent link to this Heavenletter: https://heavenletters.org/haz-lugar-para-los-pensamientos-nuevos-amado.html - Thank you for including this when publishing this Heavenletter elsewhere.
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