¿Por Qué No Dar un Poco de Felicidad?
¿Cómo estás hoy? ¿Cambiaste el modo de pensar acerca de algo? ¿Has abierto un poco más tu corazón en estos días? ¿Fuiste a trabajar por un camino distinto? ¿Qué alegría le diste hoy a otra persona que también te haya traído alegría a ti? ¿Qué vas a hacer en este preciso momento, y cómo te sientes al respecto?
Si vas a hacer algo en este preciso momento, o estás en medio de algo en este preciso momento que no pone a latir tu corazón, ¿qué enfoque nuevo puedes adoptar para que tu corazón salte de alegría?
Cuando te presentan una comida que te resulta sosa, incluso aburrida, buscas el salero y le agregas un poco de condimentos a la comida. ¿Qué condimento podrías agregarle a la tarea que tienes pendiente para hacerla más agradable? Mi pregunta real, amado, es: ¿Qué puedes hacer para arreglar tu modo de pensar? ¿En qué puedes pensar que te lleve a apreciar la tarea en lugar de despreciarla, ya sea la de hoy o la que tienes por delante en la vida? Sé que hay algo que puedes cambiar que te dará luz y alegría. Sé que existe algo.
Ahora mismo, amado, ¿por qué no empezar a pensar que eres la persona más afortunada del mundo? ¿Qué estuviste pensando de ti? No, no Me digas. Salteémos eso.
Y si fueras la persona más afortunada del mundo, ¿cómo verías tu día y a las tareas que tienes pendientes? Esta cuestión se aplica en varias áreas de tu vida.
¿Qué pasa si estás teniendo dificultades con la vista, por ejemplo? ¿Y si cambiaras lo que piensas acerca de tus ojos? ¿Y si en lugar de miedo y pavor y todo lo relacionado con ellos que te puedas decir tú eligieras mirar tus ojos con una nueva luz?
¿Y si cada vez que te miraras al espejo dijeras: “Ah, mis ojos marrones (o azules), ¡qué hermosos que son!? Han visto tanto por mí que es hora de que Yo los mire. ¡Miren como brillan! Miren todo lo que hacen por mí. Estoy tan orgulloso de ustedes y de su servicio. ¿Les dije esto alguna vez? ¿Les dije alguna vez lo que representan para mí? Pienso que sólo los restregué cuando me picaban. Me parece que sólo les presté atención cuando estuve enojado con ustedes. Ahora doy una vuelta de página, y les voy a hacer saber lo hermosos que son, y cuánto significan para mí. Estoy agradecido por todo lo que me han dejado ver, y estoy agradecido por su servicio.”
Tienes la idea. Esta no es la primera vez que te sugiero que ames.
Incluso puedes aplicar esto a la tarea que tienes pendiente. Quizás tienes que limpiar la heladera, y no te gusta hacerlo. ¿Y si apreciaras a la heladera y a todo lo que hace por ti día sí, día no? ¿Sería este un cambio? ¿Por qué no darle un poco de felicidad a los objetos inanimados que te son tan útiles como pueden?
Y si hay personas difíciles en tu vida, cuando encuentres algo real que aprecies acerca de ellos, ¿cómo cambiarían tus sentimientos? ¿Y si en lugar de quejarte de ellos trataras de entenderlos un poco? Y si dieras lugar siquiera a la posibilidad de que te gusten, ¿qué cambio produciría en el mundo entero?
Translated by: Cecilia RPermanent link to this Heavenletter: https://heavenletters.org/es-why-not-give-some-happiness.html - Thank you for including this when publishing this Heavenletter elsewhere.
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