La Verdadera Historia de la Cenicienta
Soy un Dios de Amor maravilloso, pero no merezco crédito. Hago lo que quiero. ¿Qué crédito Me deben cuando simplemente sigo a Mi corazón? Sirvo Mi corazón de Amor. Me entrego a Mí mismo. Soy el ganador. Toda la alegría que doy, Me la doy a mí mismo. Si eres una madre o un padre, conoces la alegría de proveer a tus hijos. Al proveer a tus hijos te estás proveyendo a ti mismo. Como padre, comienzas a saber qué es ver al otro como el fruto de tu viña.
¿Qué otra cosa podría hacer más que amarte y amarte con todo Mi corazón? Es fácil y natural para Mí. Menos que eso sería difícil para Mí. Me agradezco el hecho de ser un Dios de Amor y no de juicio. ¿Puedes imaginarlo? ¡Cómo sufriría de ser cualquier otra cosa que no sea el amor que Soy! Y tú eres el amor de Mi vida. Eres la manzana de Mi ojo.
Agradezco por tu Ser. Estoy agradecido de tener hijos y de que tú seas Mi hijo a quien amo con todo Mi corazón. Eres Mi sueño dando vueltas ante Mí. ¡Qué tierno es Mi amor, y qué hermoso y amado eres!
Fuiste formado en el Cielo, amado. ¿Recordarás eso? ¿Dónde creías que fuiste hecho? Sólo puede ser en el Cielo, porque, en el sentido en que Yo hablo, no hay otro lugar, y si lo hubiera, ¿por qué te crearía en algún otro lugar cuando Yo estoy en el Cielo y soy competente para crearte aquí?
Cuando eres Mi hijo, ¿qué puedes ser más que divino? Es imposible que Yo te eche del Jardín del Edén. Es imposible que considere siquiera la posibilidad de dejarte ir. Nunca me separé de ti. Siempre te mantuve en lo profundo de Mi corazón. Tus pensamientos pueden deambular, pero los Míos no. Te sujeto junto a Mí, entonces Somos Uno, Un Ser Íntegro e Indivisible de Amor.
Hoy te pido que recuerdes la tierra de la cual proviniste y de Quién proviniste. ¿Recordarás que te he creado, y que te he creado a Mi imagen? Mi imagen no es cómo luces. Te creé parecido a Mí, refiriéndome a Mi visión y a Mi corazón. Tu corazón es Mío, y tú eres Mío, y entonces te pido que Me reflejes en toda Mi gloria y en la gloria de ustedes.
Por supuesto, me doy cuenta de que no comienzan a reconocer su valor. Sé que no lo hacen porque veo cómo se tratan a si mismos con frecuencia, y cómo tratan a otros. Aún así, están creciendo hacia el cuadro que tengo de ustedes y que he hecho de ustedes. Hay una huella que he dejado para ti, y ahora tú encajarás en ella. Verás que el zapato encaja.
De ese modo, en este momento eres La Cenicienta. Muy pronto descubrirás que eres tu propio príncipe que vuelve a rescatarte de la servidumbre. También eres tu propia Hada Madrina y el coche no es realmente un zapallo. Es un coche de amor que te lleva hacia Mí. Y tú eres más que la Cenicienta favorecida por un príncipe encantador. Eres el amor mismo. Eres Mi amor Divino que está en la Tierra para que lo vea todo el mundo. Amado, incluso amarás a las malvadas hermanastras y a la malvada madrastra que no tenían idea de Quiénes eran ni de cuánto valían realmente, y no pueden saberlo hasta que se dignen a salir de sus disfraces. Tú también eres las hermanastras malvadas y la madrastra, pues eres tú quien te mantiene en las cenizas. Puedes salir cuando decidas que mereces más. Estoy aquí para decirte que mereces más. En este preciso momento mereces más.
Translated by: Cecilia RPermanent link to this Heavenletter: https://heavenletters.org/es-the-true-story-of-cinderella.html - Thank you for including this when publishing this Heavenletter elsewhere.
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