Ese Corazón Inseparable que Emana Amor
Todo el amor que hay en Mi corazón es tuyo, para que lo tomes y te lo quedes. Es todo para ti. Nuestros corazones están casados, amado, y nada los separará en dos. Somos Uno. Somos Un corazón. Solamente una idea en tu cabeza te dice que, más que el amor, abunda el sufrimiento. Tiendes a creer tanto en el sufrimiento que podría decirse que eres un fanático de él. Si detectas el sufrimiento en algún lugar, realmente te fijas en él, como diciendo “¡Ahí, te tengo! Sabía que te estabas escondiendo ahí, esperando que yo venga.” Estás alerta, y te abalanzas sobre el sufrimiento como si fuera un artículo valioso. Te debe gustar, o no estarías buscándolo como lo haces, como si fuera un paquete que estuviste esperando. Sabías que venía, y no te perdiste ni un segundo. Estabas ahí. En cuanto el paquete llegó lo abriste hasta que te encontraste con todo lo que estaba en el paquete. No te ibas a perder nada.
Todavía sufres emocionalmente porque sigues la ganancia y la pérdida del mismo modo en que un cachorro sigue a los que quiere. La ganancia se vuelve dolor porque, incluso si ahora está todo bien, puede que mañana no lo esté. Te pueden robar la alegría de mañana, y que nunca vuelva. Eso sientes. Incluso cuando lo sabes, pones en movimiento la pérdida. Ves la pérdida como si fuera la comida que te sacaron de la boca. Sientes que pierdes algún favor del Universo que en algún momento tuviste.
Bueno, amado, estás aprendiendo que no hay posesión. ¿Qué crees que te pertenece? ¡Ni siquiera te pertenece tu propia piel! Ni siquiera te pertenecen tus pensamientos. Los obtuviste de algún lado. Podemos decir que los robaste. Te aconsejaría que los devuelvas y que realmente crees los tuyos. E incluso después de eso, les darás tus pensamientos a aquellos que te rodeen que puedan escucharlos.
No tienes que poseer el sufrimiento, amado. Cuando ya no exista el concepto de pérdida y ganancia, ya no habrá sufrimiento. Sin embargo, en la vida juegas el juego de “quitar”. Crees en la sustracción cuando lo que reina siempre es la multiplicación. Hay más y más alegría, pero tú realmente no haces la cuenta.
No puedes perder eso que tienes y que te pertenece. Debes dejar ir aquello que no es tuyo. Es tu mente lo que debe despojarse de ello. Tu mente es un trotamundos, de todos modos. Es una cabeza de chorlito, no es confiable. Es bien intencionada, sobre todo para ti, pero es influenciada muy fácilmente. Cuando tu mente va al supermercado, elige tantos colores y sabores que tiendes a comprar demasiado. Incluso cuando algo es un producto básico y considerado necesario, compras demasiado de él.
Realmente es hora de que dejes a un lado el concepto de necesitad. Yo soy todo lo que necesitas, y Me tienes. Tu mente concibe mal y piensa que otras cosas están antes que Yo. Puedes reírte a Mis espaldas. Sinceramente puedes creer que otras cosas están antes que Yo, o no te preocuparías tanto. Soy el antídoto para la preocupación. Alcanzará incluso una pequeña dosis de Mí. Pero tú no quieres una dosis de Mí. Tómame por la simple razón de que Me amas. No lo hagas para obtener una ganancia, amado. No puedes ni ganarme ni perderme. Me tienes para siempre. Somos inseparables, pues somos ese Corazón Inseparable que emana amor.
Translated by: Cecilia RPermanent link to this Heavenletter: https://heavenletters.org/es-the-one-inseparable-heart-that-beats-love.html - Thank you for including this when publishing this Heavenletter elsewhere.
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