Nadando con Dios

God said:

Enfrentémoslo, amado. Estoy pasando a primera plana en tu vida. Esta no siempre es una transición fácil para ti. Podrías pensar que iba a serlo. Has deseado esto. Has deseado servirme.

Quizás podemos comparar esto con alistarse en el ejército de tu país. Te ofreces, y luego en medio del entrenamiento, puedes gritar y patalear. Todo en vano, porque ahora estás en el ejército. Ya tomaste tu decisión. Lo hiciste con gusto, y aún así tienes ciertas asperezas que limar.

Te pusiste a mi servicio con gusto, y luego lo cuestionas. No hay vuelta atrás, aunque miras al pasado y quizás extrañas esos días en que tu único territorio era la superficie de la vida. Ahora vives en una tierra más amplia. Aquí eres un pionero, no un colono, y aventurarte no siempre es algo agradable para ti.

Yo digo: “Ven al Cielo conmigo.” Te apuras para venir, pero encuentras algunos fosos que cruzar, y dejas el asunto. Quizás incluso dices: “¿Qué he hecho? ¿Qué estoy haciendo? Soy un hombre tan común. Estoy fuera de mi reino. El reino de Dios no es mío. No veo cómo Yo, con toda mi humanidad, puedo ser ayuda alguna para Dios. Estoy girando y no sé qué hacer con los círculos en los que estoy entrando.”

Te estás moviendo muy rápidamente. No puedes salir, y apenas puedes permanecer en tu sitio. “¿Cuándo voy a alcanzar el suelo y la certeza del Cielo?”, tú suplicas. “Dios, dices que Ya estoy en el Cielo, entonces, te pregunto ¿cuándo sabré que mis pies tocan el suelo? ¿Cuándo sentiré la estabilidad que creía que Me habías prometido? Siento que todavía estoy nadando a través del foso hacia el Cielo, y profundamente, incluso desesperadamente, anhelo llegar a la playa. No sé si puedo seguir nadando.”

Cuando te sientas así, amado, sólo mantente a flote por las olas de Mi amor. Flota sobre ellas. Déjame traerte a la playa. Quizás te has estado esforzando demasiado. Sólo déjame que te lleve a la playa, que te lleve a la playa en tu comprensión.

Ten la idea de que cruzar los mares de la vida común y corriente es algo fácil de hacer. Simplemente, ven y relájate en Mis brazos. Te tengo sobre el agua. No te ahogarás. Saldrás de esos mares que encuentras tan ponderosos y caminarás hacia tierra seca. Llegarás a las playas del Cielo antes de saberlo. Al parecer, de repente estarás caminando en un campo de flores, este campo de flores lleno de una luminosidad tal que tú comenzarás a deducir dónde estás parado.

Verdaderamente, amado, todo lo que necesitas hacer es deducir dónde estás. Ya no necesitas caminar. Estás demasiado acostumbrado a nadar contra la corriente que no sabes qué hacer si te entregas a la marea y le dejas llevarte a las playas que has deseado por tanto tiempo.

Todo lo que tienes que hacer en tu conciencia es vivir este minuto en una recompensa de amor. El amor es el mar en que nadas. Pensabas lo contrario, pero ahora puedes cambiar de parecer. Has estado nadando en pensamientos cuando todo lo que tienes que hacer es nadar en Mi amor. ¿Qué sería más fácil? ¿Qué podría ser más fácil a menos que tú lo hagas complicado?

Quizás piensas que no sabes cómo nadar. Te estoy enseñando, amado. Reclínate. Mis brazos de amor te envuelven con cuidado, y no hay nada que puedas hacer más que dejarme traer tu conciencia adonde estoy y adonde añoras estar.

Translated by: Cecilia R

 

Your generosity keeps giving by keeping the lights on