Parado Sobre una Montaña
Hay montañas y océanos, y ambos son poderosos. Las montañas y los océanos son muy distintos. Sus diferencias son obvias. Nadie confunde un océano con una montaña. Estoy hablando de lo que comparten. Ambos son tan distintos y, a la vez, ambos son sagrados.
¿Qué sería una montaña si no es sagrada? Las montañas son tan altas. Desde su cima se puede ver todo el panorama.
Un océano es sagrado. Uno puedo sumergirse en el océano. Desde el océano sagrado tienes una visión distinta. Tienes un foco diferente.
Y todos Mis hijos, no importa cuán dispares, son sagrados. Yo soy la Santidad, y puedo crear sólo lo que Yo soy. Y lo que Yo soy, tú también lo eres. Te has disuadido de esta conciencia. No tienes que cambiar nada amado, salvo tu conciencia.
Si estás parado sobre una montaña, seas conciente de ello o no, estás parado sobre una montaña. Puedes tener todas las estupideces del mundo, pero aún así estás parado sobre una montaña.
Podrías estar nadando en el océano y no saber que lo estás haciendo. Pero tu carencia de conciencia no cambia el lugar en que estás nadando, ni siquiera un poquito.
Acepta que eres un Ser Sagrado en un mundo de Seres Sagrados. No eres más que ningún otro, y aún así eres sagrado. ¿Por qué no saber que eres un Ser Sagrado? ¿Por qué evitarías esa conciencia? ¿Por qué no ser conciente de todo lo que eres? ¿Qué crees que perderás exactamente cuando reconozcas que eres sagrado? ¿Qué crees que puedes ganar al no ser conciente, al negarte a reconocer lo que te digo todos los días? ¿Por qué insistes y persistes pensado que eres menos que lo que Yo te digo que eres?
Tienes un cuerpo, pero no eres un cuerpo. Lo que tienes no es lo que eres. Puedes tener un estado, pero no eres un estado. Puedes tener caballos, pero eso no te convierte en caballo. Puedes tener lo que el mundo llama defectos, pero no eres un defecto. El defecto no siquiera forma parte de ti. Estoy hablando de lo que eres. Te estoy diciendo lo que eres.
No eres lo que habías pensado, así que ahora haces bien en pensar diferente. Abre un poco tus ojos. Quítate la máscara. Eres un Hijo Mío Sagrado. Hecho a Mi imagen, eres Mi Hijo Sagrado. ¿Qué hay que discutir?
¿Es repugnante para ti pensarte como un Ser Sagrado? ¿Quizás tienes miedo de tener más responsabilidades?
Cuando digo que eres un Ser Sagrado, no digo que tengas que andar por ahí callado y actuando como el cuadro que imaginas de un Ser Sagrado. Digo que incluso siendo salvaje y vago, eres un Ser Sagrado. No se requiere de decoro. La Santidad no tiene una sola cara. La Santidad viene en muchas formas y tamaños. La Santidad tiene tu aspecto. No importa si te cepillaste el cabello o no. Lo único que importa es que eres una personificación de la Santidad. Tambaléate, y todavía serás Santidad. Tropieza y cae, y serás Santidad. Ten una deuda de crédito, y todavía serás Santidad. Sé revoltoso, y aún así conservarás la riqueza de tu Santidad.
En tu caso, estás en el Cielo, y no lo crees. Si tienes la conciencia o no, no cambia el lugar en que estás. Por supuesto, estás en el Cielo Conmigo. No puedes estar en ningún lado sin Mí, y adonde Yo estoy, está el Cielo.
¿Alguien piensa que sabe más que Yo?
Translated by: Cecilia RPermanent link to this Heavenletter: https://heavenletters.org/es-standing-on-a-mountain.html - Thank you for including this when publishing this Heavenletter elsewhere.
Your generosity keeps giving by keeping the lights on

