El Amor que Dios te Da
Si nunca te hubieran herido los sentimientos, amarías incondicionalmente. Son los pensamientos que tienes acerca de ti mismo los que no te permiten amar con todo tu corazón. Crees que alguien te ama un minuto y al próximo no, entonces nacen las condiciones y respondes de acuerdo a ellas. Crees que el amor se puede retirar, y tú te retiras. Crees que el amor realmente no te pertenece, ni como receptor ni como dador.
A veces mides al amor de acuerdo a cuánto sientes que te es entregado. Así llegarás sólo hasta ahí en dar amor, y nada más. Crees que tienes que seguir la pauta marcada para ti.
Amado, ¿y si eres tú quien marca la pauta? ¿Y si eres tú quien da todo, y das tu amor todo el tiempo? ¿Qué lugar tienen los sentimientos heridos? ¿Y si realmente no tienes pensamiento que vuelva?
No digo que desparrames amor por todos lados. Digo que reconozcas el amor que eres, y que des amor, no basado en el ego sino en la Enormidad. No basado en si es Mucho o es Poco. No basado en el mérito percibido, sino en el amor como fuente de vida.
¿Por qué no deberías volcar tu amor donde fuera que estuvieras y en cualquier circunstancia? ¿Por qué debería cualquier persona o cosa desplazar el amor que Dios te ha dado? Ven con la premisa de que no puede haber carencia de amor. No puedes quedarte sin amor. El amor no es repartido gradualmente. No se entrega en porcentajes, o el único porcentaje entregado es 100 %. ¿Desde cuándo se supone que tienes que dar menos de lo que se te ha dado a ti? Incluso un poquito menos es mucho menos.
No debes acumular amor. No debes mantenerlo en reserva. La medida de tu amor no debe ser establecida por nada ni nadie que no seas tú. El amor no es una mercancía que deba ser negociada como si estuviera en una feria en la calle. El amor no es una mercancía. No está en la bolsa de valores. El amor debe darse libremente sin obstáculos. Todos los obstáculos que ves o a los cuales les tienes miedo son imaginarios. Ama, amado. Sólo ama y olvídate. Toma la decisión de una vez por todas de que nada va a bloquear la entrega de tu amor.
Ya no vas a ahorrar un poco de tu amor. Tu amor ya no va a estar repartido ni aquí ni allá. Ya no vas a bromear con tu amor, sosteniéndolo y recuperándolo. Serás consistente con él. Simplemente no habrá controles impidiendo que des tu amor. El amor no se tiene que ganar. No es un salario que se debe pagar. El amor es amor y nada más que amor.
El poco amor es poco amor. Si restringes el amor que das no estás dando toda tu parte. No se debe dar el mínimo de amor. El amor se debe dar en forma abundante.
Quita tu ego del amor, y amarás de la forma en que debes amar. Ya no retirarás tu amor. Tú amor no dependerá de nada más que de sí mismo. Amarás siempre, completamente. Toma ahora la decisión, y luego olvídate. Cuando los diques del amor están abiertos, están abiertos. Simplemente amarás sin pensar en ello.
Te encontrarás disfrutando incluso de aquello que antes no disfrutabas. Con amor, todas las cosas son posibles. Eres un precursor del amor, y este es el momento de amar. La cosa verdadera. Hoy amas. Mañana amarás. Amas a toda costa. Debes amar con todo tu corazón. Empieza ahora. Es Mi Voluntad.
Translated by: Cecilia RPermanent link to this Heavenletter: https://heavenletters.org/el-amor-que-dios-te-da.html - Thank you for including this when publishing this Heavenletter elsewhere.
Your generosity keeps giving by keeping the lights on

