Dios Nos Agradece
Mi confianza en ti es enorme. No hay límites para Mi confianza en ti. Ni siquiera es confianza. Yo no tengo que confiar. Te conozco tanto como a Mí. Te conozco mucho más que lo tú te conoces. Tú te encuentras lagunas y nebulosas. Hasta puedo decir que no te ves para nada. Quizás ves una fracción, y puede que veas mal esa fracción. Me inclino a pensar que no te ves para nada.
Sí, por supuesto, con frecuencia miras al espejo en el que ves la periferia desnuda de tu ser. A veces estás contento, y con mayor frecuencia no lo estás. Tarde o temprano, de todas maneras, no estarás satisfecho, ¡tan apegado estás a lo físico!
Tienes que ver más allá de lo que tus ojos ven y tu mente interpreta. ¿Qué más se puede decir?
No puedes pensar lo que piensa el mundo como, probablemente, siempre lo has hecho. Bueno, por supuesto, puedes. Lo has hecho. Pero no puedes pensar lo mismo, percibir lo mismo, y tener una vida diferente. Tu vida relativa está basada en tu percepción, amado. Como ves, creas. Amado, no siempre eres responsable por todo lo que sucede, pero aún así hay un dominio que es responsabilidad tuya y que puede producir un cambio en ti. En ti, amado.
Puedes estar en las mismas circunstancias, y con un cambio en ti, incluso si las circunstancias parecieran ser las mismas, hay un cambio. Ya lo sabes. Cuando estás abatido, todo es oscuro. Cuando estás animado, ese mismo entorno tiene un reparto distinto. Incluso puede iluminar.
Algo que debes recordar es que no estás aquí por ti. Esta idea te va a aliviar de las cargas, en lugar de sumarlas. La vida se trata de mucho más que ti. ¡Qué concepto extraordinario! La vida se trata de ti, pero es mucho más que tratarse de ti. Adopta este concepto, y sentirás un gran alivio.
Piensa que la vida en el mundo no es tu medida. Tu medida no es el punto. Yo ya te medí, bueno, no te medí exactamente, más bien te creé, y lo hice bien. Recuerda que te creé, no por ti en sí, sino para la gloria del mundo. Lo hice por ti también, pero no exclusivamente.
Supongo que podría decir que te creé como si fueras una mesa. Eres una mesa hermosa. Y las mesas tienen un propósito. Tú tienes un propósito. La comida puede ser servida sobre una mesa. La mesa puede servir como escritorio. Puede ser un lugar sobre el cual se ponen cosas. Es un objeto para lustrar. Puede brillar. Puedes apoyarte en ella. Puede ser un adorno en una habitación, pero una mesa, para serlo, sirve de algún modo o de varios.
Tienes más oportunidades para servir que una mesa. El servicio que puedes dar es ilimitado, y tienes la nueva oportunidad de servir todos los días. Sé creativo, amado. Atrévete a ser nuevo. Atrévete a servirle al Universo y a las otras personas que viven en él contigo, estén cerca o lejos.
Recuérdate que servir es un privilegio. También es un privilegio que te sirvan. Cuando aceptas todo lo bueno que se aproxima a ti, también estás brindando un servicio. Sirve y sirve y sirve. Me estás sirviendo, y te lo agradezco. Entiende que con el próximo amanecer que veas, Yo te estaré agradeciendo.
Translated by: Cecilia RPermanent link to this Heavenletter: https://heavenletters.org/dios-nos-agradece.html - Thank you for including this when publishing this Heavenletter elsewhere.
Your generosity keeps giving by keeping the lights on

