Cómo Amar La Vida
Cuando eres independiente, no es que no te importe. Sí te importa. Sólo no te interesa.
No es que eres indiferente. Es que eres independiente. Preferirías esto o aquello, pero tu felicidad en la vida no depende de ello. Te has vuelto más independiente, e independiente significa que eres más libre.
Te has vuelto un adulto al haber tomado la responsabilidad por el lugar que ocupas en el mundo. Ya no eres un diente del engranaje. Eres un engranaje que opera sin problemas.
No te trabas. Puedes ser decidido y dedicado, pero no te detienes por una idea como si, sin ella, el cielo se fuera a caer. Te vuelves un viajero que sube la colina y baja al valle. No es gran cosa. Al igual que un viajero no decide que las colinas y los valles estén dispuestos de determinada manera, tú también te tomas la vida como viene. Incluso si te ha sido dado cierto mapa a seguir, y resulta ser impreciso, tú caminas por las colinas y los valles que se encuentran ante ti. No te quejas. No molestas. Vas hacia arriba y hacia abajo de acuerdo al terreno. La disposición de la tierra no tiene que ser como tú pensaste que debía ser. La disposición de la tierra no tiene que determinar cuánta felicidad te permites a ti mismo.
Tú fomentas la vida, pero no te resistes cuando toma otra dirección. No eres una persona sin fuerza de voluntad. Sólo estás abierto al cambio. Te esfuerzas, pero dejas a la vida ser. Y dejas a la gente ser. Y entonces empiezas a amar la vida y sus aventuras mucho más que antes.
Quieres que llegue una carta. Te alegras cuando llega. Si no llega no te afliges. Nada ha sucedido. Sólo que la carta que esperabas no haya llegado, que no haya llegado todavía, que llegará a su debido tiempo o que no llegará. Es sólo una carta. No es la razón de tu vida.
Es así. Tu hijo es un jugador de basquet. Tú alientas a tu hijo desde las gradas. Quieres que gane. Si es una estrella esa noche o se maneja torpemente, aun así es tu hijo. Tu amor por él no depende de que gane. Él no tiene que ser el jugador estrella para que lo ames. ¿Cuán importante es el juego realmente? ¿Qué diferencia hace el ganar o perder el juego? ¿Qué está en juego que pueda controlar tu felicidad? Tu hijo representa más que el juego. El amor no tiene que aumentar o disminuir de acuerdo a los eventos, y tú tampoco.
Quien es capaz de olvidar ama más a la vida. Simplemente ama más porque se ha permitido a si mismo la libertad para hacerlo. Independiente, es libre para amar. Ama porque ama. No guarda amor para ciertas circunstancias especiales. Ama porque no se ha atado a sus ideas de cómo debería ser la vida. No hace a la vida conforme a su visión. Y tampoco se hace a si mismo conforme a su visión. Es un ser que gira libremente. Hace que la vida sea fácil, no difícil. No obliga a la vida a ponerse en forma. No trata de hacer que llueva ni que deje de llover. Con lluvia o con sol, sigue. Les da a la lluvia y al sol su permiso para ser lo que son cuando lo son, y se permite sonreír de todos modos.
Translated by: Cecilia RPermanent link to this Heavenletter: https://heavenletters.org/como-amar-la-vida.html - Thank you for including this when publishing this Heavenletter elsewhere.
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