Heavenletter # 4422 Percepción Errónea de la Justicia
Dios dijo
La idea de justicia o injusticia cuenta desde el pasado y afecta el presente. Para tu mente el pasado y el presente están correlacionados. Sin embargo, tu experiencia es que por una razón desconocida, se produce algo fuera de lugar.
Por lo que puedes ver, el mundo no es justo. Desde lo que puedes ver, apenas si hay justicia. ¿Por qué uno gana u otro pierde? La desigualdad parece ser una parte de la vida en el mundo.
Se dice que escribes tu propio guión, que lo escribiste hace mucho tiempo y que lo firmaste. Es muy fácil inscribirse por anticipado para algo que va a ocurrir más tarde. El futuro siempre está lejos.
He aquí lo que quiero decirte. Justo y equitativo – esto es sólo teoría. Ahorra tu aliento y deja de buscar lo que es justo o equitativo o como quieras que puedas llamar esta ecuación. Si lo que estás buscando es una victoria de algún tipo, esta no es tu competencia. Buscar la justicia es un enredo que te mantiene atado. Las guerras vienen de la búsqueda de la justicia, sólo que no hay acuerdo sobre lo que es la justicia.
¿Es justo que Florida sea cálido y Alaska sea fría? ¿Qué tiene que ver con esto la justicia?
Existe poca victoria en reprender cada injusticia. Existe poco triunfo en luchar y luchar. Lucha una vez, lucha dos veces y entonces, haz un atregua con la vida. De alguna manera en la vida puede corresponderte tomar lo que ella te muestra como tu justa parte, incluso si no puede ser, y continúa a partir de allí. La vida no tiene que ser justa. Tú no puedes incautar la vida. Estás aquí simplemente para vivir tu vida, como venga.
Ajustar los errores es atención puesta en el pasado. Si tú pones demasiada atención en cuán injusto es el mundo, ¿a dónde te lleva esto? Si mucha parte de tu atención y energía se van en corregir los errores, tú estás en la arena equivocada. Si corregir los errores es el pilar de tu existencia, estás equivocado tú mismo. Te retienes de avanzar.
Lo que ves como tragedia no es justo. Desde tu percepción, la muerte del cuerpo no es justa. Justo, equivocado o correcto no son asuntos a preguntar.
La muerte ocurre a derecha e izquierda, aún así no de acuerdo a tu percepción de justicia, ni de acuerdo con tu deseo. La justicia igual; con todo, puedes hacer las paces con la muerte y hacer las paces con la vida. Más que poder... ¡debes hacerlo!.
La pregunta ¿por qué? es con frecuencia un desvío. Una pregunta mejor es: ¿cómo continúo desde aquí? La pregunta ¿por qué? te lleva en círculos sin fin. Existe más en la vida que pensar en ello y tratar de interpretar lo que tiene sentido en lo que ocurre en la vida.
La respuesta a lo que ocurre en la vida es siempre, “continúa, continúa hacia delante”. La pregunta no es: ¿qué hice para merecer esto? Antes de continuar adelante, déjalo ir. Merecer o comprender no es la pregunta. No es una pregunta en absoluto.
No puedes medir la vida. Cuando la vida te derriba , levántate. No busques justificación, amado. Quizás, esto es lo que significa el perdón. No conserves el pasado contigo. No lo conserves atado. No le des demasiada importancia, ni te tumbes renuncias y diciendo “me rindo”. ¡Levántate y continúa!
Tu propósito no es compadecerte por la disparidad de la vida. No tienes que amar cada detalle. No tienes que comprenderlo. Lo amas. La vida es una grandiosa proposición que te fue hecha. Estás vivo en la Tierra y vives, y eres mucho más grandioso de lo que ocurre en la vida visto desde fuera.
Traducido por: Jhrendon

