Heavenletter #3318 - LO QUE CRISTO ANHELABA - Diciembre 25, 2009
Dios dijo:
¿No es cada día un día santo? ¿No es cada día un nuevo día? ¿No es cada día un día lleno de posibilidades? ¿Quién puede saber lo que el día de hoy traerá? Este puede ser el día en el que se cumplan los sueños y ya no se aplacen más.
En este día en el que se conmemora el nacimiento de Cristo, muchos de Mis hijos en la Tierra anhelan que surja la paz y que esta prevalezca. Esto es lo que Cristo y los Grandes anhelaban. ¿Por qué no hoy, amados? ¿Por qué no hoy? ¿Qué hay que no puedan hacer los pensamientos humanos?
Durante mucho tiempo el mundo ha esperado que la paz tome el lugar que le corresponde y qué otra palabra existe para la paz que la hermandad? ¿Qué otra palabra existe para hermandad sino amor? Y qué fueron Cristo y los Grandes para el mundo sino la encarnación del amor. ¿Qué puede igualar al amor, amados? Sólo el amor mismo. Nada más puede igualar al amor, nada puede superarlo, nada es tan bueno como el amor.
Cualquier desviación del amor es un drama exagerado. Es la histeria, no es la verdad. Todos los Grandes vinieron a dar amor, así que se compartieron a sí mismos. ¿En qué podían pensar sino en el amor? ¿Qué demostraron sino amor? ¿Quiénes eran ellos sino amor?
Ellos nacieron igual que ustedes. Nacieron de una madre y de un padre. Los Grandes caminaron en la Tierra sobre la cual ustedes caminan. Ellos conocían su conexión con el Cielo y les ofrecieron el Cielo justo aquí en la Tierra. Ellos descubrieron una nueva tierra por sí mismos y, por supuesto, ellos querían que ustedes fueran amados en esta nueva tierra de amor en donde los corazones estallan en llamas y en donde las estrellas bailan en los ojos de todos y donde se contempla la gloria.
Cuando se descubre una nueva estrella, todos desean verla; así los Grandes descubrieron la luz brillante en la Tierra y la señalaron para que todos pudieran verla. “Miren arriba”, dijeron los Grandes. “¿Ven lo que yo veo?”
“¿Dónde?”, preguntó la gente.
“Aquí”, dijeron los Grandes.
Esa nueva estrella continúa brillando. Brilla en la Tierra, ilumina al mundo. Los iluminaría a ustedes con todo el amor de Dios.
Las estrellas en el cielo anuncian su nacimiento, amados. Si tuvieran noventa años, las estrellas aún anunciarían su nacimiento. Con un solo tiro del cambio de su mente, su corazón puede golpear y hallar oro justo donde están sentados.
Lo que Cristo vio, ustedes lo pueden ver. Lo que Cristo sabía, ustedes pueden saberlo. Lo que Cristo vivió, ustedes puede vivirlo. Ustedes pueden ampliar la extensión donde la luz de estrellas de su amor puede caer. Ustedes pueden cubrir al mundo con amor. Declaren el amor en su corazón ahora mismo. Anímense a expresar el amor que Cristo fue y que ustedes son.
Ahora es tiempo para dejar de pensar en que son menos. Ahora es tiempo para dejar de pensar que ustedes no pueden ser Cristo. Cristo dijo lo contrario. El dijo que ustedes pueden ser todo lo que el es. El anhela que ustedes acepten el lugar que les corresponde en las galaxias de las lumbreras.
El dar y recibir regalos es símbolo del regalo del amor. Regalen las estrellas, amados. Regalen copiosamente estrellas de amor. Peguen estrellas de amor en todo el mundo. Emitan estrellas de amor desde su corazón. Dios sabe que yo se las he suministrado, les he dado un corazón lleno.
Entreguen hoy el amor de Cristo.
Santa Claus representa los obsequios materiales de amor envueltos en regalo.
Cristo representa el regalo Divino de amor, el amor que abre los corazones, el amor que conecta a todos con el Cielo y Conmigo.
Todos los Grandes hablaron en Mi nombre y ustedes también pueden hacerlo. ¿Les gustaría hacerlo?
Les deseo un Feliz Día de Navidad lleno de amor abundante y unánime.

