Dios dijo:
Inmerso en el silencio, el amor es supremo. Inmerso en el silencio, no hay nada que interrumpa el amor con el que estás pleno. En el silencio, tu corazón es fuerte. Él late en el ritmo del silencio de Mi Corazón.
En el silencio no hay enredos. En el silencio no existe un ego que escuche tu corazón. En el silencio del corazón reina la paz. La paz es ausencia de la agitación egoísta.
En el silencio sientes que vas solo en el mundo. En menos que el silencio te apresuras a ser una estrella en el aislamiento de tu mundo. El ego está tan lejos de la verdad. Tú ya eres una estrella en el universo. Te esfuerzas por conquistar un valor cuando tú ya brillas como una estrella. Te falta el aliento de tanta lucha por alcanzar lo que ya has alcanzado. Te desgastas corriendo, corriendo, corriendo.
No estás destinado a quedarte sin aliento en el mundo. No necesitas correr. Descansa un rato. Descansa en el silencio. Absuélvete de tensiones y de incompetencias. Ya eres completo. ¿Por qué estás corriendo? ¿Qué zanahoria tratas de cazar?
Haz una pausa y ven a sentarte Conmigo. Descansaremos y nos miraremos directo el reflejo de nuestros ojos. Simplemente nos sentaremos y nos miraremos a los ojos. Descansemos de formalidades y esfuerzos. Sentémonos en una baranda. Miremos el Cielo. Disfrutemos del cielo y de la vista. Disfrutemos todo. El Ser lo es Todo. Disfrutemos el Ser. No tenemos nada por que darnos prisa. Somos seres para disfrutar. No hay nada que hacer, excepto disfrutar. Vamos a disfrutar nuestra cercanía. Disfrutemos simplemente siendo Seres. Disfrutemos el canopy de la vida en el mundo mientras estamos sentados en la siempre brillante luz que Nosotros emanamos. Todo lo que Nosotros Vemos es una emanación de la luz de Nuestros Corazones de gozo, ricos en el silencio del dulce amor que perdura. Nosotros somos completos. Lo somos.
Puedes levantarte y regresar a trabajar, pero no al alboroto. Nuestros corazones laten lentamente y con gracia.
El tiempo no existe excepto como un mítico campo de juego. Y así Nosotros jugamos cualquier juego que queremos, pero sabiendo perfectamente que nuestros corazones están unidos en la paz.
La paz es como un hermoso pasto verde. Dondequiera que deambulemos es un pasto verde. Todo a nuestro alrededor está con nosotros. Seguramente la bondad y la misericordia continuarán todos los días de nuestras vidas; pero en el mundo de paz en el que vivimos, ¿qué necesidad hay de misericordia? Quedamos en paz. Donde nuestros corazones estén, allí está la paz.
Tú eres la presencia de la paz en la Tierra. Eres la puerta de entrada a la paz en la Tierra. Si hubiese un portero, ese eres tú. Como están las cosas, no hay puerta que custodiar. No hay puertas. Sólo existe el silencio que se agita en la quietud del amor. Ese amor es Nuestro. Siempre será Nuestro. No sólo sostenemos las manos. Sostenemos las manos, pero es nuestro corazón el que sostiene la lealtad a la belleza, al amor, a la paz y a todos los adornos del mundo que los contienen con el fin de revelar el Reino del Cielo que está en la Tierra.
Lo que estás haciendo ya no es tu asunto. Lo que eres, ya está hecho. Tú eres Mi bendición en la tierra. Tú eres Mi Bendición Infinita. Eres Mi Nombre en la tierra. Eres Mi silencio cubriendo el mundo con la luz silenciosa, silenciosa como el amor, silenciosa como la luz, sin noche alguna.
Enlace original: http://www.heavenletters.org/in-the-silence-of-the-heart.html
Traducido por: Jhrendon