Dios dijo:
¿No están deseosos de escuchar Mis pensamientos? ¿No lo están deseando una y otra vez? ¿Hay alguien en la Tierra que tenga suficiente de Mí? ¿Hay alguien que no quiera seguir la senda que conduce a Mi corazón?
Ustedes están en la senda, amados. No importa qué tan lejos se sientan de Mí, ustedes están en la senda. De hecho, Yo estoy frente a ustedes, a su lado, a su alrededor. Yo los impulso todo el tiempo.
A pesar de todos los giros que ustedes tomaron y que parecían equivocados, siempre iban de acuerdo a lo previsto. Sé que esto es difícil de creer, pues ustedes ven los errores, incluso errores graves. Por favor tengan en cuenta que no hay ningún error. El error no existe. Sin embargo, los lamentos no tienen freno.
Cuando ustedes recorren un camino y llegan a un bache, pueden pasar sobre el o rodearlo o incluso darse la vuelta y tomar otro camino. Como quiera que lo hagan, lo hacen. No tiene sentido el lamentarse por los medios que ustedes hayan utilizado para evitar el bache. En cualquier caso, ustedes ahora se encuentran al otro lado del mismo; lo lograron, consiguieron pasarlo.
Ahora bien, tal vez ustedes creen que pudieron haberlo cruzado a nado. Quizá sí, quizá no.
Alguna vez ustedes cometieron un error en aritmética. Lo borraron y pusieron el número solicitado, el número correcto. Qué oportunidad tuvieron. Utilizaron el borrador de su lápiz y pusieron la respuesta correcta. ¡Que maravillosos son!
Ustedes son como un niño intentando corregir las respuestas, tarde o temprano lo hacen. ¿Por qué lamentarse en esa ocasión de los pasos que se tomaron para corregirlas? Amados, amados, borren los errores de su memoria. Ustedes no sabrían lamentarse si ahora no tuvieran una mejor respuesta. Ahora son más sabios; no se entristezcan más.
Alguna vez ustedes no pudieron ver; ahora pueden hacerlo.
Ustedes no vieron algunos baches, ahora los ven. Dejen de mirar atrás.
Ustedes una vez tropezaron con un bache. ¿Es algo tan terrible el que ustedes hayan tropezado? ¿Es tan terrible que los recuerdos de ello los abrume? Sugiero que se arrepientan de lamentarse, así que dejen ir los lamentos. El lamentarse no es parte de ustedes. Quizá es parte del ego.
¿Cómo aprende a caminar un niño? Se cae y se levanta y pronto lo hace bien. Un niño pequeño sabe mejor que lamentarse y quejarse sobre las veces que cayó. El puede caminar ahora; sabe cuál es la gloria de caminar. El niño no se lamenta de que alguna vez fue un niño.
Ahora están corrigiendo la vida. Estoy tan orgulloso de ustedes, de cómo se levantan y continúan caminando. Suelten el equipaje del ayer y ya no lo lleven con ustedes. De hecho, no lleven nada consigo. Libérense de todos los momentos del pasado. Cualquier cosa que hayan obtenido del pasado, lo obtuvieron, pero ahora se debe dejar ir al pasado mismo. Suéltenlo.
Si caminan hacia atrás, amados, se pierden de lo que hay frente a ustedes.
Mantengan sus ojos en Mí, amados, yo los guío. Síganme, permanezcan a Mi lado, moren conmigo. ¿Me ven ahora mirándolos? Yo los llamo, llamo su atención; eso es suficiente. Caminamos juntos por la vida. ¿Qué error puede haber cuando caminan conmigo?