Dios dijo:
Celébrense cada día. Honren la vida que se les ha dado. Son ustedes a quienes Yo desearía celebrar, no a tantos acontecimientos. Los acontecimientos pertenecen al pasado y ustedes lo son todo. Ustedes cuentan. Hace tiempo que el pasado se ha ido y ustedes están justo aquí. Celebren ahora, amados.
Celebren este minuto mientras Nos sentamos juntos y hablamos sobre la vida y lo que es y lo que significa para ustedes. Pueden no captar lo que es la vida, pueden no ser capaces; sin embargo, saben que la vida significa mucho para ustedes y el rompecabezas de su propia vida significa mucho para ustedes. Esta es la primavera de su vida.
En la primavera, pueden no saber que las flores aparecerán en el área de su jardín. Quizá ustedes se hayan mudado a otra casa y no saben que se han plantado los bulbos, lo que las semillas expulsan. Ustedes lo sabrán al ver sus brotes. La cortina del invierno se retirará y verán flores emerger justo ante ustedes. ¿Qué más tienen qué saber, amados? La vida es y esta viene hacia ustedes y ustedes también son parte de ella. Ustedes son la flor emergiendo. Ustedes van a retoñar y a embellecer al mundo. Por su misma presencia, tan solo por ser, ustedes están a punto de embellecer al mundo. Con su simple paso por la vida, ustedes decoran el escenario de lo que está por venir.
Se apagan las luces del escenario y ustedes se abren al mundo y a su visión de las cosas. Dejen que el espectáculo que ustedes presenten no sea un drama, sino más bien un musical. ¿Por qué no? ¿Por qué no llenar al mundo de baile y canto? Hay suficiente Arrebato y Angustia sin que ustedes participen en ello. Hagan de su vida hoy la celebración de toda una vida. Esta es su vida entera, es suya para que la vivan. Hagan de ella lo que dispongan, hagan de ella lo que quieran.
Alineemos, ustedes y Yo, nuestros sueños. Caminemos por la misma acera. Caminemos de la mano. Hagamos de su vida presente un paseo por la Calle de la Felicidad. Incluso cuando Nos encontremos en medio del tráfico, tomémonos de la mano y demos un paseo. ¿Acaso tenemos alguna prisa en atravesar la calle?
¿Quién dijo que no podemos deambular por la vida? ¿Quién dijo que la vida tiene que ser un drama? ¿Quién dijo que tenemos que pasar por la Calle del Recuerdo? Ahora hay nuevas calles por las cuales pasar.
¿Creen que Yo quiero que sean infelices? ¿En realidad lo creen? ¿Creen que yo coloco trampas para que ustedes caigan en ellas? ¿Creen que Yo esparcí tachuelas en el camino de su vida?
Oh, amados, yo esparcí retoños. Planté manzanos a lo largo de las aceras de su vida para que ustedes pudieran recoger manzanas. Son para que las coman. Recójanlas y muerdan la fresca y crujiente manzana que Yo les ofrezco. Pueden no haber sabido que la manzana estaría ahí, sin embargo está ahí para ustedes.
Yo extiendo al mundo entero para ustedes y les digo que coman. Mi intención es que sean felices. Amados, ustedes son tan felices como lo predicen. Ustedes son felices o infelices como digan. Si se han dicho que son infelices, cambien sus palabras, cambien su mentalidad. Elijan la felicidad; yo se las ofrezco. Ustedes pueden elegir la dirección hacia la cual van. Vengan hacia Mí.
Ni siquiera tenemos que caminar. ¡Podemos navegar, podemos dar vueltas, podemos volar! Podemos ir a dondequiera que queramos y Podemos ir ahí ahora. Vengan conmigo. ¿Caminarían conmigo?