Dios dijo:
El dejar ir es de suma importancia. Yo diría que este debe ser su tema para los meses venideros. Por qué alguien retendría la ansiedad? Por qué alguien convocaría al desengaño? Su insistencia de que algo tiene que ser de la forma que ustedes quieren y no de otra es una gran fuente de desengaño. Eso les hace la fuente de su propia pena tanto como no les agrada pensarlo. Yo no digo que ustedes sean la causa pues no existe causa, amados, excepto que ustedes creen fervientemente que algo debe desarrollarse de la forma que ustedes perciben que debería. Cuando se desarrolla sin deferencia a sus creencias, ustedes quedan consternados.
Amados, Yo quiero que ustedes vivan felices para siempre. Yo quiero que sean felices en este momento. Yo no quiero que se sientan heridos. Cuando ustedes se sienten heridos y despojados, más que rogarme que cambie la mente y los corazones de otros para que se ajusten a ustedes, Yo les sugeriría que Me pidan les ayude a soltar su dolor. Sólo dejen de hacerle honores. Para que no sean agraviados, suelten lo que ustedes perciben como necesidad de ello.
Cuando eran niños, pudo haber sido el fin del mundo cuando no recibieron el camión rojo que querían; peor aún, cuando se les dio y luego se perdió o fue robado o dañado de alguna manera quedando irreconocible. Lo que sintieron en ese entonces, lo re-experimentan y sienten ahora, sólo que ahora su pena no es por un juguete o hasta por un objeto real.
Lo que ustedes han hecho, amados, es convertir a la gente en objetos. Ustedes ven a uno o más seres queridos como ocupantes de ciertos lugares en su vida. Los ven como si debieran permanecer ahí, de la misma manera que se suponía que su camión rojo debía permanecer; de la misma manera ustedes ven a sus amados como si tuvieran que ser suyos, teniendo que permanecer en un lugar y no moverse en ninguna dirección que ustedes no ordenen con anticipación. Sin embargo, no es secreto para ustedes, amados, el que nadie debe ser su peón.
Amados, no crean que Yo subestimo aquello que tanto significa para ustedes. Yo conozco la profundidad de su dolor y de lo que ustedes creen que han perdido. Yo sé lo que les cuesta aferrarse a una idea. Les cuesta la paz, les cuesta el consuelo, les cuesta su sentido de bien-estar. Sus arraigadas ideas les roban la alegría y en su lugar la pena la sustituye. Ustedes han tenido la idea arraigada de que algo debe permanecer tal cual es, que si se va, su partida no está permitida. Yo no conservo su apego. Yo no conservo tanto su apego. Yo no conservo su apego a tal grado que la partida de cualquiera descarrile su corazón de las vías de la felicidad y del amor sobre las que se suponen deben estar. Me entienden mejor ahora?
Dejen que todos y toda cosa buena sea libre de venir hasta ustedes. Dejen que todos y toda cosa buena sea libre de continuar su propio y alegre camino. Les pido que renuncien a su dolor y sufrimiento, amados.
Los seres queridos se van. Ya sea por medio de su propia elección o dejando el plano Terrenal, los seres queridos se van. Sean gentiles. Permítanles ser libres y espontáneos a aquellos a quienes aman para seguir su propio destino. Ustedes no pueden retenerlos.
El nombre del juego de la vida en el mundo ha cambiado, amados. Ahora el cambio para ustedes es bendecir a la libertad.
Dejen que la libertad suene. Dejen que los seres queridos sean libres de quedarse y libres de irse, de acuerdo a sus corazones y a su destino. Ustedes no deben mantener prisioneros. Sin importar cómo pueda verlo el mundo, nadie les ha hecho nada a ustedes. Ustedes no son menos porque alguien los dejó. Ustedes tienen la gran oportunidad de ser más.