Dios dijo:
No hay nada nuevo bajo el sol y todo es nuevo bajo el sol. En un sentido, la Eternidad y la Infinidad son una llanura uniforme, la misma reverberación de la vida en un instante de sí misma y sin embargo, la Eternidad y la Infinidad son siempre nuevas, como el Océano que se pliega y despliega, se revela a sí mismo, danza. Firme, firme es el Océano y sin embargo su movimiento es grande.
Y así ustedes son ensalzados para reconocer que son recién nacidos y que nunca estuvieron en el pasado. El glorificado y Todopoderoso Pasado al cual se aferran fue una imagen fija y no revela más que una figuración, un pensamiento cristalizado por un momento al que antes se refirió como El Pasado y al que ustedes le llaman el recuerdo del pasado, como si tuviera una identidad propia. Qué bien recuerdan el pasado y lo llaman cuando, todo el tiempo, no fue más que una instantánea tomada que ustedes inmortalizaron de algún modo!
El pasado es un tope por necesidad. Era una posada en el camino en la cual ustedes pasaron una noche. Ustedes tuvieron sueños y los nombraron El Pasado. Piensan que no deben olvidar, que tienen que cargar con el pasado como si fuera mucho equipaje. Mientras más acumulan el pasado, más accesible y valioso es, o quizá mientras más largo el pasado, más dinámico. Ustedes tienen tal resistencia a dejar atrás el pasado, como si el pasado fuera algo del cual alejarse. Se les dificulta creer que el pasado no existió y sin embargo, saben que cada momento es un momento pasajero. Amados, cómo puede existir el pasado cuando este cambia ante sus propios ojos? Qué puede hacer tan prominente al pasado que ustedes deben hacerlo permanente?
No hay permanencia en el mundo relativo. Acaso no lo han descubierto ya, amados?
Así que, Mis queridos, por qué piensan que tienen que alcanzar al pasado como si estuviera frente a ustedes y estuvieran corriendo hacia él? Ustedes lo saben mejor que el caminar hacia atrás. Ustedes siempre se presentan al pasado y a una versión invertida del futuro. Siempre buscan detrás de cada árbol. Imaginan cómo es que se ve el bosque frente a ustedes y cuentan los árboles del horizonte futuro.
Lo único verdadero es la Eternidad y su compañera la Infinidad, pues son el montaje de lo que ustedes llaman vida. Es como si tuvieran un hermoso anillo de diamantes. Está en su dedo, sin embargo, ustedes estudian el revestimiento de metal en el cual se encuentra el diamante. Investigan e investigan eso que rodea al diamante. Se olvidan del brillo del diamante, así que están extasiados dando vueltas al anillo en su dedo. En dónde se encuentra el pasado? No está en ninguna parte y sin embargo, ustedes lo retienen en su mente y acosan a su corazón con él.
Con frecuencia el recuerdo del pasado inventado se vuelve un puñal en su corazón. El pasado es ficticio, amados. El pasado no es un ogro, tampoco lo es su santa madre. El pasado es algo que deben mantener alejado. No se le debe reverenciar, adorar, examinar de cualquier forma como si estuvieran considerando el comprarlo.
El Océano no cuenta sus olas. No mantiene un historial de cómo se veía una ola hace un momento. Podrían decir que el Océano es la suma de sus partes, sin embargo Yo les digo que no hay partes. Sólo existe la Totalidad del Océano.
Es como si en su aventura con el pasado ustedes tomaran una baraja de naipes y voltearan cada carta y tuvieran una de esas mentes que pueden recordar el juego ilusorio de la mano, como si su propósito fuera estar encerrado en una niebla que ustedes llaman tiempo.