Dios dijo:
El caos es simplemente lo que notas cuando caminas a través del bosque. Puedes decir que el bosque está demasiado congestionado con árboles. El bosque es bueno. Una pradera es buena. Incluso el caos es bueno. El muestra que vas a alguna parte.
Puedes perderte en un bosque, pero en él también puedes encontrarte. No te encuentras a ti mismo en un bosque de pensamientos.
Mientras caminas en un bosque, es bueno que mires al cielo y al sol que se asoma a través de las ramas y hojas de los árboles. Yo he creado el bosque del mundo y dije que era bueno.
Crees que has llegado a algún tipo de conclusión sobre el bosque. Puedes haber pensado que debes distribuir ordenadamente lugares para los árboles y ubicarlos allí; mas todo lo que tienes que hacer es continuar caminando a través del bosque. El bosque no tiene que ser ordenado. Los bosques no son paisajes, ni son uniformes. Y menos faltos de planeación. Ellos crecen como quieren y son lugares encantados. ¡Cómo el sol juega sobre las copas de los árboles!, ¡cómo todas las aves viven allí! y ¡cómo caminas a través del bosque! Un bosque es un bosque; sin embargo, no hay dos iguales, ni deben serlo.
¿Quién dijo que un bosque debe ser esbelto? No, un bosque tiene que ser lo que es. Un bosque tiene que crecer tal como lo hace. Y tú creces en el bosque en el que te encuentras. Y, así, puedes comparar un bosque con el mundo en el que vives.
¿Quién dijo que debes conocer el mundo y tener en tu mente un mapa claro del mundo que te permita caminar a través suyo en línea recta, sabiendo exactamente qué es qué? ¿Quién dijo que el caos no es algo bueno? Puesto que hay un caos, tienes que encontrar tu camino. Tienes que explorar. Abraza el caos. Permítelo. Aquél que conoce todo y el lugar de cada cosa en un mundo relativo carece de la esencia de la vida. La vida en el mundo no está organizada en una perfecta formación. Deja de pensar que el mundo es incorrecto e imperfecto. Puede que tú estés equivocado en tus creencias sobre el mundo.
Disfruta tu camino a través del bosque. Recoge bayas. Abraza un árbol. Escucha los sonidos a medida que pisas las ramas secas.
Comulga en este bosque que Dios te ha dado. ¡Oh, sí! También hay claros a los que llegarás, y amarás tanto a los claros como al bosque. Considera el caos como tu carta de la suerte; pues el no debe ser borrado de tu conciencia. Es mejor avanzar en el caos y encontrar el camino que cerrar los ojos.
Tu paseo por el bosque tiene un propósito. Los árboles representan un lugar por el que avanzas. No debes percibirlos como una camisa de fuerza. Son sólo árboles. Sólo debes atravesarlos. Podría tratarse de una jungla, y una jungla también es hermosa y merece respeto. Ella tiene sus propios sonidos y su propia belleza.
Permítete apreciar cualquier lugar por el que caminas y valóralo por lo es en sí.
La sombra y luz del sol son dos colores hermosos. Puede que prefieras el azul, sin embargo, eso no significa que el verde sea menos.
Vives en un mundo hermoso, y lo has depreciado. Y lo re-decorarías si dependiera de ti. Puedes hacer campaña en a favor de lo que te gusta, pero eso no denigres del mundo. Siembra flores y ama lo que ya es.
Traducido por: Jhrendon
Enlace original: http://heavenletters.org/a-forest-of-thoughts.html