Dios dijo:
Si en este momento Yo te pregunto qué es lo que más quieres en el mundo, justo ahora, ¿sabrías qué preguntar? ¿Querrás estar seguro de preguntar por lo que más deseas y no algo menos que lo óptimo? Por supuesto, tú no querrías malgastar este deseo.
Tengo la sensación de que si te pregunto esto, justo ahora, no estarías tan seguro sobre qué preguntar. La mayor parte del tiempo estás tan seguro; pero cuando te enfrentas a una prueba, debes ser más cauteloso.
Si Yo te doy tres opciones sería más fácil, pero no necesariamente preferible.
Naturalmente, si tú tuvieras un hijo enfermo, lo sabrías sin duda alguna.
Por supuesto, te gustaría un deseo que cuidara de todos y de todo. Piensas en la paz del mundo. Piensas en libertad para el mundo. Piensas en buena salud para todos. Así como en bienestar para todos y todo.
Lo que quiera que desees, cualquier cosa que quieras, sabe que es posible. De hecho, en algunos casos es una certeza. No estoy hablando de caprichos. Estoy hablando de deseos profundos. Quizás, desees la fuente de la juventud. Pero este podría no ser tu deseo más profundo, tampoco puede que sea un deseo superficial. Puede que no sean todos un deseo del ego.
Naturalmente, tu deseo de vida eterna es un hecho. Esto no está en duda. Es una certeza que tú vives por siempre, sólo que eso no quiere decir que lo hagas por siempre en el mismo cuerpo y en la misma situación. De la misma forma, tú nunca mueres. Eres eterno e infinito. Podríamos decir que todos los detalles no dependen de ti o puede que sí. Tal vez sí dependen de ti.
Las decisiones no siempre son las cosas más sencillas de hacer; aún así tomas decisiones todo el tiempo. Tienes esperanza, por ejemplo, y entonces decides renunciar a ella. Deseas algo profundamente hasta que lo obtienes y, entonces, ya no estás más seguro. Otro deseo ha aparecido y podrías sustituir el nuevo deseo por aquel que ya tenías. Los deseos no son siempre fijos e invariables. Pueden deslizarse de tu mano.
Los deseos son algo sobre lo que vale la pena pensar. Podríamos decir que los deseos son como la linterna que un minero lleva cuando busca tesoros en la oscura mina. ¿Qué es lo que buscas, Amado? Deberías saber lo que tiene significado para ti. Quizás, por un momento quieres una luciérnaga en tu mano. Tal vez, quieres aprender a bailar. O tal vez, quieres pintar un bello cuadro. O quizás, quieres la evasiva felicidad y la quieres para siempre. Tal vez quieres ser fuente de felicidad para otros. O quizás, quieres querer.
Ah, Amado, que gran diferencia entre la codicia el verdadero deseo.
¿Dónde está tu felicidad, y donde la de otros? ¿Dónde está el curso de tu vida y donde el de los otros?
La vida no siempre es como tú piensas que es, tampoco como crees que debería serlo.
Existen aspectos de la vida que son cosa segura. Vivirás hasta que mueras. Mientras vivas, habrá ocasiones en las que te sentirás como girando en un remolino y otras en las que te sentirás como sentado en una gran roca observando un hermoso valle, y en otras, estarás nadando en el océano con delfines.
He aquí lo que Yo quiero decirte. Todos los aspectos de la vida son vida y son un tesoro. Cada momento de vida sensible es un diamante en tu mano y a cada momento no puedes estar seguro de cómo será el siguiente.
He aquí lo que puedes saber, amado. Existe algo maravilloso esperándote, quizás corriendo hacia ti. Aún no has hecho todos los descubrimientos. Aún puedes verdaderamente saber que lo mejor está por llegar.
Así debe ser porque eres alguien que está creciendo en conciencia y así, la nueva música está por empezar
Traducido por: Jhrendon
Enlace original: http://heavenletters.org/new-music-is-about-to-begin.html