Dios dijo:
En la Carta del Cielo anterior, Yo pensaba sobre la verdad en lo relativo, aquello que es cierto de acuerdo al momento. La verdad en todas sus formas y tamaños es algo maravilloso. George Washington estaba en lo correcto al nunca decir una mentira, pero la Verdad más maravillosa de todas es la Verdad que nunca cambia. La Verdad de la cual hablo mira tras bambalinas. Es la Verdad subyacente de todas. No hay posibilidad de una confusión cuando se trata de la Verdad de la cual hablo. Esta nunca se rompe, nunca se voltea, nunca se desgasta, nunca se empaña, nunca se pone ropas nuevas, no usa maquillaje. Esa es la Verdad de Dios.
Ustedes viajan en un coche de la Verdad jalado por un peón que nunca se cansa. Esta es la Verdad que nunca se desgasta. Es el vagón en el cual se transporta al mundo. Si la vida fuera una caravana, la Verdad viajaría al frente y esta Verdad los lleva a ustedes y ustedes viajan en el primer vagón.
La Verdad de la cual hablo no es como caramelo que puede jalarse en esta o aquella dirección. A esta no se le puede jalar o empujar.
A la Verdad de la cual hablo no se le puede amasar como masa de pan.
No se le puede esculpir.
Siempre ha sido así y nunca se arrancia. La Verdad de la cual hablo es como la juventud, una perpetua primavera de juventud que nunca se seca. Es tan fresca como una margarita. Es infalible.
Sin embargo, a la Verdad no siempre se le ve. Se cubre en los matorrales. Se le hace a un lado, sin embargo, siempre está presente. La Verdad Misma nunca se tambalea. Si, el mundo juega a las cartas con ella. El mundo tira las cartas de la Verdad de esta y otra manera. Aún así, la Verdad nunca cambia.
Yo soy la Verdad, amados. Mi Verdad es el amor. Mi verdad es la Unidad. En realidad sólo hay una carta qué jugar. Es el Rey del Cielo. Junto al Rey, hasta un As pierde. Nada puede compararse a la unión de la Unidad. La Unidad está más allá de toda comparación. Ese es el único punto. Ustedes pueden pisotear a la Verdad si lo desean. Pueden decir que el mundo reemplaza a la Verdad. Incluso pueden decir que el mundo sustituye la falsedad por la Verdad. Desde luego que con frecuencia el mundo lleva otros dioses antes que a Mí, sin embargo, no se puede desviar a la Verdad. No se le puede hacer no-Verdad.
Ustedes no siempre apuestan a Mí, pero eso se debe a que siguen los juegos del mundo. Juegan juegos con ustedes mismos. Ustedes se emocionan con ello, estos juegos competitivos. Ganan por un momento, sin embargo, la Verdad tiene la mano ganadora. La Verdad ganó hace mucho tiempo. La Verdad perdura y todas estas otras cosas no.
La vida misma es una forma de amor, amados. La vida es elástica como la goma de mascar, pero la Verdad supera a la adherencia. Nada se adhiere a la Verdad. Seguro, ustedes pueden pegar una calcomanía sobre la Verdad, pero esta se caen y la Verdad se revela.
La Verdad es Amor y no hay forma de huir de ella. Jueguen a las palmas con ella y la Verdad aún es Verdad intocable. La Verdad del Amor vence a todo lo demás. Por supuesto que lo hace, pues todo lo que no sea Verdad no es verdad.
Ustedes tienen a la Verdad en su mano y sin embargo, van tras ilusiones. Ni siquiera la mejor de las ilusiones alcanza a la Verdad. Todo lo que sea temporal debe por definición, quedarse atrás. Es cierto, ustedes pueden correr tras la ilusión, incluso capturarla y luego, cuando lo hacen, esta se deshace en su mano. Ustedes ya lo saben.